Monta Ellis, uno de los jugadores más rápidos de la NBA, estaba llamado a ocupar el hueco dejado por Baron Davis en los Warriors

El escolta Monta Ellis finalmente ha confesado. La grave lesión de tobillo que le obligará a estar de baja unos tres meses no se produjo en una cancha de baloncesto. Las evidencias médicas han forzado al jugador a contar la verdad a los Warriors, que no han hecho oficial las verdaderas causas de la polémica lesión.

 

Los Warriors, si se confirma que dicha lesión se produjo realizando alguna actividad prohibida por las normas del club, pueden sancionar económicamente al jugador e incluso rescindir su contrato, algo improbable.


Fuente:

ESPN.com