Cuatro victorias seguidas sin fallo lleva el Barça desde que pudo con los Dallas Mavericks en el Sant Jordi
Liga Endesa: Pete Mickeal (11+9) engrasa al Barça Regal en una apacible victoria sobre el CAI Zaragoza
El Barcelona Regal ha encajado menos de cien puntos en los dos partidos que ha disputado esta semana. Cierto es también que no ha pasado de 70 en ambos. Gustará más o menos, pero es indudable que ha dado beneficios en las últimas temporadas.
Pete Mickeal ha hecho hoy en Zaragoza uno de esos partidos en los que se vuelve a demostrar que es lubricante que pone en marcha la maquinaria de Xavi Pascual.
Navarro es el tótem, el santo santorum al que recurrir cuando lo terrenal no funciona; el estadounidense representa al currante que tira del resto del grupo y marca la pauta de por donde puede ir un partido.
Un Mickeal volátil condena la mayoría de las ocasiones al Barcelona a digestiones pesadas. Con sus 11 puntos y 9 rebotes, la merienda ante el CAI Zaragoza fue de los más ligera y saludable. Partido por autovía de tres carriles y sin tráfico (50-65).
Para los maños la ausencia de Pablo Aguilar resultó determinante y sólo los puntos de Rudez dieron cierto respiro a una tarde ofensiva metida en plena borrasca.
Al Barça le queda todavía trecho para estar en su estado óptimo; de momento va recuperando sensaciones en defensa y se atisba algún síntoma de desparpajo en ataque.
Eso sí canastas casi siempre trabajadas y anotadas muy cerca del aro, mucha pizarra. El tiro exterior sigue estancado (hoy un 31% en triples). Ingles estaba en racha con dos seguidos, pero Pascual prefirió sentarlo con su segunda falta en lugar de aprovechar su puntería.
Todorovic y Rabaseda tuvieron minutos importantes en la rotación, pero de momento suman más en el aspecto atlético que en la anotación desde distancia alejadas del aro.
Pete Mickeal ha hecho hoy en Zaragoza uno de esos partidos en los que se vuelve a demostrar que es lubricante que pone en marcha la maquinaria de Xavi Pascual.
Navarro es el tótem, el santo santorum al que recurrir cuando lo terrenal no funciona; el estadounidense representa al currante que tira del resto del grupo y marca la pauta de por donde puede ir un partido.
Un Mickeal volátil condena la mayoría de las ocasiones al Barcelona a digestiones pesadas. Con sus 11 puntos y 9 rebotes, la merienda ante el CAI Zaragoza fue de los más ligera y saludable. Partido por autovía de tres carriles y sin tráfico (50-65).
Para los maños la ausencia de Pablo Aguilar resultó determinante y sólo los puntos de Rudez dieron cierto respiro a una tarde ofensiva metida en plena borrasca.
Al Barça le queda todavía trecho para estar en su estado óptimo; de momento va recuperando sensaciones en defensa y se atisba algún síntoma de desparpajo en ataque.
Eso sí canastas casi siempre trabajadas y anotadas muy cerca del aro, mucha pizarra. El tiro exterior sigue estancado (hoy un 31% en triples). Ingles estaba en racha con dos seguidos, pero Pascual prefirió sentarlo con su segunda falta en lugar de aprovechar su puntería.
Todorovic y Rabaseda tuvieron minutos importantes en la rotación, pero de momento suman más en el aspecto atlético que en la anotación desde distancia alejadas del aro.

Domenec- 22/10/2012 a las 07:56:36
El Sancta sanctorum era un lugar. Lo del Santo... no significa nada, pero queda simpático :) http://es.wikipedia.org/wiki/Sancta_sanctorum