No estoy loco, llámame demente. La canción de Quequé, desde el círculo central de Magariños, buen antidepreviso en tiempos de crisis

El Consejo de Administración del Asefa Estudiantes decidió el pasado viernes iniciar el proceso de Concurso de Acreedores Voluntario, basándose en la Ley Concursal (antigua Suspensión de Pagos). El club del Ramiro de Maeztu considera que esta medida debe asegurar la sostenibilidad de la entidad y poner fin al periodo de inestabilidad económica de los últimos años. La Agencia Tributaria es el principal acreedor estudiantil, cuya deuda supera los nueve millones de euros.

 

¿Este proceso significará una desbandada de los principales jugadores estudiantiles?

 

La noticia pilló por sorpresa a todos. La decisión del Asefa Estudiantes de tratar de reordenar su deuda con Hacienda acogiéndose a la Ley Concursal no tiene precedentes en el baloncesto español profesional. El club madrileño se escuda en el Plan de Viabilidad que presentó a la ACB el pasado 9 de julio, que tiene revisiones trimensuales.

 

Los rectores colegiales se han acogido al artículo 5.3 de la Ley Concursal, por lo que tienen cuatro meses para llegar a un convenio con los acreedores antes de solicitar el concurso. Al ser una deuda atípica, en su práctica totalidad con la Administración Pública, el pacto es más factible.

 

Esta Ley Concursal reemplazó a la anterior que regulaba la quiebra y liquidación de empresas sin futuro y trata de aportar soluciones estudiadas y negociadas a entidades con planes de viabilidad.

 

Para Estudiantes, lo primero será solicitar una declaración de concurso. Como el acreedor mayoritario es la Administración Pública, puede producirse un concurso pactado. Jurídicamente, una ‘quita’. Acordar una reducción de la deuda y los plazos de pago del resto. Por ejemplo, en el caso del Málaga C.F. fue de un 50%.

 

En caso de que finalmente se declare el concurso se nombraría una Administración Concursal, que serían tres personas que tendrían que autorizar las operaciones del Estu, pero sin poderes ejecutivos. Tienen un derecho de veto, pero no toman decisiones, que las seguirán tomando el Consejo actual aunque necesitarían la firma de la administración.

 

Este jueves 11 hay convocada una Asamblea en la que la directiva presidida por Juan Francisco García desvelará más detalles de la situación. Se han podido leer titulares alarmantes como ‘Estudiantes, en suspensión de pagos’ en el 'Mundo Deportivo' o ‘¿Concurso de acreedores?’. en elmagata.net (con genial viñeta alusiva de Forges). Pero desde los despachos de Serrano 127 se trata de ofrecer sensaciones positivas.

 

Tras las angustias deportivas y administrativas de los dos últimos años para mantener su status ACB, cualquier movimiento en la contabilidad del Asefa Estudiantes tendrá que pasar el visto bueno público. Pero con las medidas adoptadas, la entidad gana tiempo y se cubre las espaldas con Hacienda. El club ha tranquilizado a la plantilla, asegurando el cobro puntual de sus nóminas. El día a día del equipo no debe tener alteraciones significativas. Pero con este proceso Estudiantes incentiva una negociación benévola con la Agencia Tributaria.

 

Pero la pérdida de sus mejores jugadores, vendidos al mejor postor, parece inevitable. En este brete jurídico, los madrileños se verán obligados a hacer caja con el traspaso de los jugadores.

 

Asefa Estudiantes es octavo en la clasificación, con diez victorias y once derrotas. ¿Pero que pasará si Suárez, Oliver, Jasen, Popovic y/o Caner-Medley tiene que ser traspasados? ¿Obligados a tirar de cantera de nuevo?


Fuente:

TUBASKET.com