Serbia, el primer rival de España en el Europeo de la esperanza. Dos selecciones en momentos históricos muy distintos pero en busca de un único objetivo: el éxito.

 

Parece mentira, pero por primera vez en la historia, España es lo que los serbios fueron en el pasado: favoritos, dominadores.

 

España es el presente y Serbia, el futuro. Lo que no ha cambiado es el magisterio eslavo para competir con el biberón, para unir descaro y juventud: triunfadores en categorías Sub-16, Sub-18 y Sub-20 buscan ahora lo más difícil, refrendar el talento en la categoría absoluta.

 

Los eslavos siguen tirando de biberón compulsivamente. Ivkovic confía en que sus jugadores sean tan descarados como hace unos pocos años, cuando no tenían rival en categorías inferiores. Que fácil sería seguir siendo niños y no crecer nunca.  Y no es para menos. Es la selección más joven del Eurobasket con diferencia (23 años de media).

 

Tiene una lista de jugadores interesantes, creativos, talentosos y muy altos (2.02 m. de media). A pesar de tener experiencia en competiciones como la Euroliga, y de que sus componentes compitan en casi todas las ligas del viejo continente, carecen de una referencia clara en la pista. Ninguno es una estrella europea a nivel profesional, por mucho que queremos colorear los dibujos de los serbios.

 

Pero no siempre fue así. Como cada año, en verano podemos apreciar el fenómeno de las selecciones inferiores plavis. Jugadores Sub-16, Sub-18 y Sub-20 disputan sus minutos en competición, buscando una primera medalla, un nuevo éxito.

 

Estos imberbes son el orgullo de su federación, cansada de resultados escandalosos, para mal, en su selección absoluta. Luchaban por ser el nuevo reflejo de los más jóvenes y se convirtieron en la auténtica referencia baloncestística del país. Desde el año 2003 Serbia ha ganado, sólo en chicos, 8 medallas de oro y 2 de bronce en categorias inferiores.

 

Las selecciones Sub-20 han conseguido cuatro medallas, tres de oro seguidas, en las últimas cinco ediciones. Algunos jugadores como Milos Teodosic, ha conseguido además ganar un oro en cada categoría (Sub-16 en 2003, Sub-18 en 2005 y Sub-20 en 2007).

 

Otros, como Milenko Tepic han ganado cuatro oros. Milan Macvan ya sabe lo que es ganar a un nivel mayor, semiprofesional, como el Mundial Sub 19 de 2007 y a un tal Rubio en el conocido Europeo de Ricky disputado en Madrid (2007). No reconocen el fracaso cuando se ponen la camiseta de su país y entre todos esperan recuperar la hegemonía de antaño a nivel profesional.

 

Ahora Serbia tiene la difícil tarea de empezar con un buen pie ante el vigente campeón del mundo, subcampeón de Europa y subcampeón olímpico. No es conveniente darle la espalda a estos chicos. No sea que se conviertan en unos rebeldes sin causa y España llore las duras penas por no haber sido más mirados...


Fuente:

TUBASKET.com