Randolph no se arruga ante ningún rival, aunque su nombre sea Dwight Howard

La adquisición de Zach Randolph (28 años y 2.08 m.) por los Memphis Grizzlies a cambio de Quentin Richardson ya es oficial.

 

Memphis se hace con un jugador de probado talento ofensivo para acompañar a Marc Gasol en el juego interior. La última temporada ha promediado 20,8 puntos y 10,1 rebotes entre los Clippers y los Knicks.

 

"Conseguimos uno de los mejores anotadores de la NBA en el poste bajo", asegura Chris Wallace, general manager de los Grizzlies. "Complementa el resto del equipo".

 

En la mochila, Randolph trae consigo un contrato por dos años y 33 millones de dólares, además de un carácter conflicto y un currículum de fechorías...

 

De su etapa en los Blazers es recordada la pelea con su compañero Ruben Patterson, durante un entrenamiento en el año 2003.

 

La temporada pasada, el ala-pívot fue detenido por conducir ebrio y recibió una suspensión por pelearse con Louis Amundson, jugador de los Suns al que le rompió un diente.

 

"Ha tenido algunos problemas fuera la cancha, especialmente a principios de su carrera", dice Wallace. "Pero creo que se ha asentado en las últimas temporadas en Los Ángeles y Nueva York. Es un tipo afable. Y los que le han entrenado y han estado con él, le quieren".

 

A cambio de Randolph, los Grizzlies mandan a Quentin Richardson de vuelta a los Clippers, donde ya había jugado entre el 2000 y el 2004. El alero llegó la noche del draft en un intercambio con Darko Milicic.

 

Después de ocho temporadas en la liga, Randolph desembarca en Memphis con la intención de "ser un jugador importante en el puzzle que conforman los Grizzlies", según Raymond Brothers, su representante.


Fuente:

Memphis Commercial Appeal