El futuro del base español podría empezar a desencallarse pronto. Ricky llega mañana del crucero que está haciendo con sus amigos, y quiere finiquitar su salida del DKV Joventut.

 

El primer paso, imprescindible para que la Penya empiece a negociar, está en marcha: el jugador retirará la demanda contra el club.

 

¿Por qué ahora decide dar marcha atrás? Ricky quiere tener resuelto su futuro antes del 30 de julio, cuando se irá convocado con la Selección Española. El juicio por la demanda se debía celebrar el 14 de octubre, y los equipos que le quieren estaban deseosos de poder negociar cuanto antes.

 

Su primera opción, los Minnesota Timberwolves, han decidido viajar a Badalona para negociar. Y Jordi Villacampa, presidente del DKV Joventut, no les abriría la puerta mientras hubiese una demanda de por medio.

 

Los Timberwolves, que sólo pueden pagar 500.000 euros para la libertad de Ricky, están buscando fórmulas para financiar la cláusula de rescisión: un grupo de empresas que cubran con publicidad el gasto. En Estados Unidos saben del tirón que tiene el jugador...

 

El segundo equipo en liza es el Real Madrid. Su técnico, Ettore Messina, no ha escondido su preferencia por fichar a Ricky. El obstáculo para los equipos ACB o europeos que quieren a Ricky es que el jugador sólo quiere dos años de contrato.


Fuente:

ElPunt.cat