¿Os imagináis a Shirley delante del televisor jaleando la presentación de los Milwaukee Bucks?

Después de su paso fugaz por el Unicaja, Paul Shirley vuelve a estar en el paro. En su artículo semanal en "El País", Shirley nos cuenta sus nuevos pasatiempos: jugar al póker. Durante un parón de su nueva afición, además, tuvo tiempo de encontrar un equipo favorito en la NBA.

 

Y ya hay una franquicia afortunada: los Milwaukee Bucks. Hace 19 años, cuando Shirley tenía 12, era un incondicional de los Celtics. Pero llegaron a la NBA cuatro franquicias más, y Shirley decidió repartir su amor: también se hizo aficionado de los Minnesota Timberwolves.

 

“Los colores del equipo no estaban mal. La mascota tenía cierto interés para un preadolescente. Hasta había una conexión geográfica, ya que Minneápolis está a sólo siete horas de distancia de Meriden (Kansas). Ambas ciudades son prácticamente vecinas, según el baremo de los Estados centrales de Estados Unidos”, argumenta.

 

Después de 19 años y jugar en varios equipos NBA, Shirley ha cambiado de chaqueta y ponerse la de los Bucks: “No le gusta a nadie más. No son malísimos. Incluso tienen un base blanco. Y, para más inri, Scott Skiles me gustaba bastante cuando fue mi entrenador con los Bulls de Chicago. Creo que a lo mejor yo le gustaba un poquito... antes de que Austin Croshere, que ahora es de los Bucks, pusiera fin a mi temporada dándome un rodillazo en el riñón. (El amor nunca es perfecto, ¿a que no?)”.

 

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Fuente:

ElPaís.com