Jannero Pargo ha cambiado Nueva Orleans por Moscú. En una reciente entrevista, que TUBASKET.com te trae subtitulada, reconoce la nueva pujanza del baloncesto internacional

Este año 2008 han venido a Europa desde la NBA 21 jugadores (14 de ellos ya habían jugado antes en el Viejo Continente). Se puede considerar un pequeño éxodo que dota de más calidad a la Euroleague, la Eurocup ULEB y las ligas rusa, española, griega, turca, italiana e israelí. Por orden de salarios, los 21 ex NBA que jugarán en Europa (por el momento) en 2008/09 son:

1. Carlos Delfino (de Toronto Raptors a Khimki)
2. Josh Childress (de Atlanta Hawks a Olympiacos Piraeus)
3. Bostjan Nachbar (de New Jersey Nets a Dynamo Moscú)
4. Nenad Krstic (de New Jersey Nets a Triumph Lyubertsy)
5. Jorge Garbajosa (de Toronto Raptors a Khimki)
6. Jannero Pargo (de New Orleans Hornets a Dynamo Moscú)
7. Earl Boykins (de Charlotte Bobcats a Virtus Bologna)
8. Juan Carlos Navarro (de Memphis Grizzlies a FC Barcelona)
9. Gordan Giricek (de Phoenix Suns a Fenerbahçe Ülker Istanbul).
10. Carlos Arroyo (de Orlando Magic a Maccabi Tel Aviv)
11. Viktor Khryapa (de Chicago Bulls a CSKA Moscú)
12. Earl Barron (de Miami Heat a Fortitudo Bologna)
13. Eslan Ilyasova (de Milwaukee Bucks a Regal Barcelona)
14. Kosta Perovic (de Golden State Warriors a Pamesa Valencia)
15. Primoz Brezec (de Toronto Raptors a Lottomatica Roma)
17. Pops Mensah-Bonsu (de Dallas Mavericks a DKV Joventut Badalona)
18. Andre Barrett (de LA Clippers a FC Barcelona)
19. Casey Jacobsen (de de Memphis Grizzlies a Alba Berlín)
20. Darius Rice (de Cleveland Cavaliers a Premiata Montegranaro)
21. Orien Greene (de Sacramento Kings a EclipseJet MyGuide Ámsterdam)

Nota: Dan Dickau, cortado en el Air Avelino italiano al que llegó procedente de los LA Clippers, ocuparía el puesto 16.

 

Y aportamos un dato revelador: de estos veinte jugadores, 18 cobraban menos en la NBA de lo que ganarán en Europa esta temporada. Los únicos que se han venido a Europa reduciendo su caché NBA son Arroyo y Brezec. Insólito. Things change, como dicen en USA. La (enésima) pregunta que hay que hacerse es la siguiente: ¿alguno de estos jugadores regresará a la NBA en el futuro o lo que resta de sus carreras las desarrollarán en Europa? ¿Y volverán más? Hasta los descartes NBA, sí, es probable que vengan a Europa algunos más. Y algún otro jugador descontento que vendrá en los cortes NBA de diciembre. La estrella de Chicago Bulls, Ben Gordon ya ha sido tentado por el CSKA y varios equipos griegos. Lo mismo que el sudanés de los Bulls, Luol Deng (nacionalizado británico, y por tanto compatriota y compañero de Gordon) también ha rechazado ofertas europeas. Los periodistas estadounidenses, alarmados, han aireado las ofertas a LeBron James por el Olympiacos, para el año 2010 (¡50 millones de dólares anuales! ¿será posible o es una fanfarronada?) y la posibilidad de que Kobe Bryant se haga jugador y propietario de algún equipo italiano (no olvidemos que el genio de Philadelphia se crió con su padre en Italia). Son sólo rumores, pero que han alertado a la NBA. ¿Cómo es posible que a la NBA se le escape un jugador joven, talentoso y con futuro como Childress (25 años)? Eso nunca habría pasado hace unos años. Pero el contexto económico y deportivo ha cambiado. Jannero Pargo (28 años), jugador decisivo en los play-offs pasados de los sorprendentes Hornets de Nueva Orleáns nunca habría recalado en Europa tras su excelente y sorprendente final de temporada. Le habrían llovido ofertas. Pero ahora existe el salary cap.

 

Como contrapartida al pequeño éxodo a Europa, otros han realizado el camino inverso:  9 jugadores se han ido de Europa a la NBA (promesas, jóvenes y consagrados, 3 de ellos, americanos, ya habían jugado antes en la NBA).

1. Marc Gasol (de Girona a Memphis Girzzlies)
2. Rudy Fernández (de Joventut a Portland Trail Blazers)
3. Danilo Gallinari (de Arman Jeans Milan a New York Knicks)
4. Roko Leni Ukic (de Lottomatica Roma a Toronto)
5. Nicolas Batum (de Le Mans a Portland)
6. James Singleton (de TAU a Dallas)
7. Willie Solomon (de Fenerbahçe Ülker a Toronto)
8. Will Bynum (de Maccabi Tel-Aviv a Detroit Pistons)
9. Goran Dragic (de Olimpia L. a Phoenix Suns)

 

¿Quién sale ganando, Europa o la NBA? Se me ocurren cuatro respuestas posibles a esta pregunta:

1) Gana la NBA (porque se desprende de jugadores en declive y recibe nuevos talentos)
2) Gana Europa (porque recupera a talentos pasados que regresan e incorpora a otros nuevos –Childress-)
3) ¿O ganan los dos, la NBA y Europa (porque ambas renuevan su talento)?
4) ¿O pierden los dos, la NBA y Europa (la NBA porque pierde jugadores y Europa porque los que regresan le cierran el puesto a jóvenes promesas)?

 

Me temo que no hay una única respuesta. Las cosas no son blancas o negras, el vaso medio lleno o medio vacío nunca está o lleno o vacío. Pensemos en jugadores que han dado el salto de Europa a la NBA, citemos sus salarios y pensemos cuanto ganarán en euros. ¿A cuántos de estos jugadores les ha convenido económicamente irse a la NBA? Desde luego a Rudy Fernández no. Lo mismo que le pasó a Navarro el año pasado, que se fue a la NBA para perder dinero.

 

El verano de 2007 el base-escolta griego Vassilis Spanoulis hizo algo parecido a lo que ha realizado este verano Navarro, dar por finalizada su aventura NBA en su caso por falta de minutos (no ocurrió así con Navarro, su caso era exclusivamente económico) y, sobre todo, porque siendo carne de banquillo nunca habría mejorado su contrato. Fue traspasado a los San Antonio Spurs donde percibiría 1,944,000 dólares anuales (1.5 millones de euros, menos impuestos) y sería suplente. El jugador habló con su agente para forzar su retorno al Panathinaikos, en donde cobra 1.90 millones de euros al año (Contrato de 3 años 5.5 millones de euros netos). La NBA perdió a un joven de talento y Europa recuperó a una estrella FIBA.

 

También es curioso el caso del alero ruso Viktor Khryapa. Su salario en los Chicago Bulls era de $1,172,400 en la temporada 2006/07. Al año siguiente (2007-08) tendría que haber cobrado 1,928,598 dólares, pero el jugador, harto por ser suplente (y, a mi jucio, con razón), en plena temporada solicitó la rescisión de su contrato NBA. Así, el 12 de febrero de 2008 rompió su contrato NBA y retornó al campeón de Europa, el CSKA de Moscú, en donde percibe en dólares más de 2 millones al año (1.60 millones euros al año: tiene 4 años de contrato). En su caso su mejora ha sido doble, deportiva (tener minutos en un equipo que aspira a todo) y económica: su contrato es similar al de la NBA, al ser suplente allí lo más probable es que su siguiente oferta fuese a la baja.

 

Pero cada caso es un mundo aparte, pese al inicio de cambio de tendencia. Cierto que el éxodo europeo a la NBA también continúa y continuará. Se irá gente como Luis Scola o Rudy. Pero no es menos cierto que los salarios altos en Europa han impedido la salida de jugadores drafteados NBA como: Tiago Splitter, Fran Vázquez, Nikola Pekovic, David Andersen Axel Hervelle, Sani Becirovic, Mirza Teletovic, Cenk Akyol, Milos Vujanic, Sófocles Schorsianitis, Zoran Erceg, Erazem Lorbek, Ömer A??k, Ante Tomic, Tadija Dragicevic, Serge Ibaka... entre otros muchos. Se rechazaron ofertas económicas muy fuertes de la NBA: Theo Papaloukas y los Cavaliers, Nikola Vujcic, Ramunas Siskauskas… La pregunta es: ¿Quién gana más con estos cruces atlánticos, Europa o la NBA? Hasta ahora no tenía dudas de que la NBA (se ha llevado a los mejores) pero quizá este año comiencen a cambiar las cosas, en base a la Euroleague semi-cerrada prevista para 2009-10. ¿Crece la Euroleague y se estanca la NBA?

 

Tampoco podemos olvidar que Estados Unidos también comienza a perder talentos, por una cuestión exclusivamente pecuniaria: entre los 40 mejores mejor pagados de Europa hay, en principio, 7 estadounidenses: Josh Childress, John Robert Holden, Mike Batiste, Marcus Haislip, Trajan Langdon (MVP de la última Final Four), Jerome Massey y Louis Bullock. No se ha comentado el salario de Qyntell Woods e ignoro el de Travis Hansen, Terence Morris y Milt Palacio.

 

Y ahora está el caso de Rusia, los nuevos ricos. Pensemos en el que era el pívot titular de los Nets, Nenad Krstic: percibirá en el Triumph Lyubertsy / Dynamo Moscow Region: 3.50 millones euros / año (“two-year deal worth $10 million”, es decir, 5 millones de dólares anuales). En la NBA Nenad Krstic percibía 1,889,760 $ al año, con lo que su salario se ha triplicado. El Triumph Lyubertsy no juega en Euroleague. “Cualquier oferta que tenía de la NBA era por la mitad de lo que me dan aquí” afirmó Krsitic, reconociendo que regresa por dinero: “La economía aquí es una locura. Parece que tienen mucho dinero. Echaré de menos Nueva York, pero Moscú es una gran ciudad”.

 

Y la noticia más importante del verano (con permiso de Childress): Carlos Delfino (26 años) ha fichado por el Khimki. La noticia conmocionó al mundo de la canasta. Su salario NBA 07/08 era de 1,868,141 dólares anuales. Su salario en el Khimki 08/09 será de 6 millones de euros anuales = casi 10 millones de dólares anuales. Es el salario más alto recibido nunca por ningún jugador de baloncesto fuera de la NBA, en toda la historia de la canasta. Por supuesto es el jugador mejor pagado de Europa. Significa la operación más importante en la historia del baloncesto europeo y la más cara ya que abonarán 10 millones de dólares por año. El Khimki ni siquiera juega Euroleague, sino Eurocup Uleb y, por supuesto, la Super League de Rusia. Pensemos por un momento que su compatriota y amigo Manu Ginóbili (triple campeón NBA, y All-Star) ganará algo menos en los Spurs que Delfino en el Khimki. Nadie lo hubiese imaginado hace pocos años. Delfino ha reconocido que está “muy contento con mi fichaje por el Khimki, me apetecía regresar a jugar a Europa. Khimki cuenta con un proyecto deportivo muy ambicioso y se están convirtiendo en uno de los equipos más potentes en Rusia y en Europa. Espero dar lo mejor de mí y ayudar a mi nuevo equipo en la consecución de títulos”. La noticia añade: En la firma de este contrato han participado tres oficinas de U1st Sports (Nueva York, Buenos Aires y Moscú).

 

Pero el caso más preocupante para la NBA es el de un desconocido por estos lares, el base de la universidad de Arizona, Brandon Jennings, considerando el mejor jugador del mundo de su edad. Para no esperar un año (será elegido en el Draft NBA de junio de 2009) ha decidido hacerse profesional en Europa, emulando a Danny Ferry cuando se vino a Italia antes de desembarcar en los Cavs. ¿Qué ha cambiado de entonces a ahora? Los salarios. Bodiroga, Director Deportivo de la Virtus Roma, estuvo rápido, y por poco dinero se hizo con Brandon Jennings, prometiéndole a cambio la titularidad en un equipo puntero en Italia y con opciones de ser Top-16 en la Euroleague. Si Jennings se convierte en una estrella europea (tipo Tyus Edney en su día, para entendernos) la NBA corre el riesgo de perder a uno de sus talentos. Si algún equipo de élite le ofreciese el verano de 2009 a Jennings 2 o 3 millones de euros (y visto lo visto no parece descabellado, ahí está Planinic, cobrando más en el CSKA que en los Nets) el límite salarial establecido para rookies según su posición en el Draft puede hacer que Jennings nunca regrese a su país. Cosas más extrañas se han visto.

 

La única verdad absoluta, tanto en los que se van de Europa a la NBA como los que vienen a Europa desde la NBA es que todos, absolutamente todos (bueno, no, a excepción de Rudy Fernández, que rechazó una oferta del CSKA de Messina que triplicaba su salario en los Blazers, de escasos 1,084,080 dólares anuales (menos impuestos); muy escasos para una estrella mundial del deporte, claro -ya Petrovic o Marciulionis ganaban más en la NBA de 1990, cuando un dólar valía 4 veces más que ahora, 18 años después-), ganarán más la próxima temporada. Rudy, como Navarro, se va perdiendo dinero (no por lo que percibía en el DKV Joventut, sino por lo que podría haber percibido en otros equipos europeos de élite), pensando que tiene 23 años y en tres años (con 26) podría haber firmado el contrato de su vida, como ha hecho Calderón. El caso de Rudy Fernández puede convertirlo en un Ginóbili o en un Delfino, para entendernos.
 

Quiere esto decir que el baloncesto, cada día más profesionalizado, ya no es aquel deporte de románticos, sino la realidad del mercado global tan propio del tardo-capitalismo del siglo XXI. Un profesional (en cualquier deporte o ámbito laboral) acaba yéndose a donde más le pagan. Esto es algo que la NBA está empezando a comprender y a temer. Los que llevamos viendo baloncesto desde 1984, unos 25 años, hemos visto una evolución inaudita del basket a uno y otro lado del charco.

 

David Stern ha anunciado que ya no se hará una división NBA europea, como llevaba veinte años afirmando. Ahora sus objetivos son China (en donde creará una especie de liga de desarrollo o segunda liga NBA), la India (ya anunció en Pekín que está negociando con empresarios indios) y Latinoamérica. Dicho de otro modo, en el futuro es más viable una franquicia NBA en Ciudad de México, Shangai, Tokio, Seúl, Pekín o Nueva Delhi que en Madrid, Moscú o Atenas. Desde que Jordi Bertomeu anunciase la Euroleague semi-cerrada para dentro de dos años, Stern se ha dado cuenta de que en Europa el no muy amplio mercado baloncestístico continental está copado.

 

Por todos estos motivos (y otros que los límites de espacio de este artículo me impiden exponer con precisión) podemos afirmar sin rubor que caminamos hacia una carretera asfaltada en dos direcciones.

 

Europa y la NBA. Carretera asfaltada en dos direcciones (1 de 4)

Europa y la NBA. Los 50 jugadores mejor pagados de Europa (3 de 4)


Fuente:

TUBASKET.com