Los Otros - por Mariano de Pablos
A veces "Los Otros" consiguen que los récords se hagan realidad...
Me encanta Enric González. Lo digo porque él me ha dado la idea para escribir estas líneas. No diría que ha sido mi inspiración porque, ni de lejos, escribiré nunca como él, pero me encantó su manera de analizar en ese maravilloso rincón de El País de los lunes cómo se olvidan determinadas actuaciones de unos jugadores de fútbol empequeñecidos por la fama y categoría de otros compañeros.
El comienzo de la Liga ACB está marcado por unos héroes anónimos que apenas aparecen en los medios a pesar de sus continuos esfuerzos por reivindicarse.
Pienso, por ejemplo, en Fernando San Emeterio, descartado hace unos meses en Vitoria porque no tenía físico para jugar en la Euroliga. Mucho tiene que ver el bueno de Fernando en que el Caja Laboral haya empezado como un tiro y que hasta el finde pasado no conociera la derrota en la competición nacional. No esperaremos, eso sí, una rectificación pública de los mismos que un día le abrieron la puerta de salida.
También me acuerdo de Jaume Ponsarnau, seguro que ya le he citado alguna vez. Objetivamente, el mejor entrenador de la ACB las últimas temporadas. Al técnico catalán le entregan una colección de jugadores LEB a comienzo de cada curso y él es capaz de revalorizarles, hacerles jugar como los ángeles y asegurarse la permanencia en la máxima categoría antes de que llegue la primavera. Ponsarnau es un auténtico desconocido, alabado con mesura, sin duda porque quien le ignora no aprecia la magnitud de su trabajo.
No me olvido tampoco de Víctor Sada. El talento y la capacidad de Ricky Rubio no deben cegarnos y dejar de reconocer los valores que representa Sada, tan recomendables o más para los jóvenes que los que encarna el ex jugador de la Penya. Sada es el eterno base suplente, capaz de ganar espacio y minutos según avanza la temporada. Nunca un mal gesto, nunca una mala cara y la única estadística que le importa es el parcial que hace su equipo cuando él está en campo. ¿Es o no es un buen ejemplo?
Me dejo muchos más. Muchos jugadores y técnicos apartados de la vorágine mediática y de la falta de rigor de muchos análisis que les privan de un reconocimiento mucho mayor del que reciben.


