Conclusiones tras la primera jornada - por Fabián García
Show de luces y mates para la victoria contundente de Estados Unidos sobre China
Es obvio que no se pueden definir demasiadas cosas tras un partido jugado por todos los participantes, pero algunos puntos quedaron para analizar tras los seis encuentros disputados en la jornada inaugural de los Juegos Olímpicos.
En primer lugar, decir que no hubo equivalencias en los desarrollos, salvo en Argentina-Lituania. Eso impide aún más hacer un balance real de lo que podrá verse de aquí en más en Pekín.
Luego, que de los candidatos señalados por todos, las dos selecciones que dejaron más dudas fueron Grecia y Argentina. Quizá en ambos casos se potenció por el hecho de haberse enfrentado a otros dos favoritos a medalla, como España y Lituania, respectivamente. Eran los únicos dos partidos realmente fuertes de la noche.
Otra conclusión, también bastante lógica, es que ningún equipo está totalmente afinado todavía. La mayoría mostró fisuras, principalmente los que tuvieron oposición seria. España, en relación al resto, quizá fue el más eficaz, algo que para algunos no es lo ideal al comienzo. Es mejor, siempre, ir de menos a más. España, de cualquier modo, tiene mucho para crecer. Utilizó a sus doce jugadores, y eso seguramente irá cambiando con el correr de los partidos, cuando los desarrollos se hagan más cerrados.
La nota preocupante la dejó Argentina. El campeón olímpico lejos estuvo de su rendimiento y falló en el cierre, aunque, claro, no perdió el partido ahí. Se lo vio demasiado reiterativo en sus variantes ofensivas, desatento en defensa en la segunda mitad y bastante lejos del mejor estado físico, algo que era esperable por los múltiples problemas de lesiones que tuvo en su etapa de preparación.
¿El resto? Rusia y Alemania recién podrán tener una idea más acabada de su potencial mañana, en la segunda jornada. Fueron muy sólidos, pero ante rivales poco exigentes. La grata revelación fue Croacia, que despachó a Australia con una contundencia inesperada. Si bien los de Oceanía son de fallar en estos momentos, los croatas no le dieron opciones y tuvieron una mano implacable, lo que no es sencillo de repetir.
Estados Unidos-China pareció más un show para la familia Bush y el presidente chino, Hu Jintao, que un partido de básquetbol. Los fanáticos locales se entusiasmaron cuando China le opuso resistencia durante unos 15 minutos, pero luego fue una catarata de mates (sin poder asegurarlo, estimamos que la mitad de las conversiones de dos puntos de Estados Unidos llegaron por esa vía.
El partido dos de los seis equipos será el clave. Los que perdieron saben que no pueden volver a hacerlo. Los que ganaron, saben que si repiten dan un salto grande hacia los primeros puestos. Y tras la jornada, el futuro será más claro para todos, para bien o para mal.


