El Levantamiento de Varsovia - por César Nanclares
Itu tampoco sabe de carros de combate
El 1 agosto de 1944, cinco años después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial con la ocupación nazi de Polonia, tuvo lugar una de las reacciones populares más impensables de la historia bélica.
El diezmando ejército fiel al gobierno polaco en el exilio se sublevó ante los alemanes durante 63 días. Aguantaron dos meses escasos. El 2 de octubre los polacos se rindieron y Hitler, como venganza, ordenó destruir la ciudad edificio por edificio. En enero de 1945 ya había sido derruida el 85% de la ciudad.
Mientras, al otro lado del río Vístula, el Ejército Rojo de Stalin esperaba pacientemente que acabara el alzamiento para desencadenar su ataque contra los nazis.
Os preguntaréis a qué viene esta referencia histórica. Muy sencillo. La Selección Española de baloncesto demostró el miércoles que tiene orgullo suficiente para demostrarle a Europa que no es un equipo derrotado.
Pero no nos engañemos: va de más a menos desde hace dos años. En el Mundial de Japón 2006 se tocó el cielo con las manos: juego bonito, resultados inmejorables y gran identificación social.
En el Eurobasket 2007, el equipo jugó peor y con peores resultados; en Pekín 2008 jugó mucho peor y sólo se acercó a la excelencia en la final perdida contra Estados Unidos; y de momento en Polonia la imagen está a años luz de la ofrecida hace tres años.
España se ha ido a Lodz. Yo no. He decidido quedarme en Varsovia, una gran ciudad, aparcada de los circuitos turísticos sin explicación aparente, pero de una belleza extraordinaria.
Quizás a Varsovia le pase lo mismo que a la Selección. Esta muy bien urbanizada (buen entrenador); tiene muchas zonas verdes (grandes jugadores); sus monumentos históricos fueron reconstruidos en tiempo récord después de ser derruidos (reacción ante Gran Bretaña y Eslovenia con la eliminación a la vuelta de la esquina).
¿Qué falla entonces? La cabeza. Durante el Levantamiento de Varsovia, los polacos sabían que pasara lo que pasara iban a acabar siendo sometidos: por nazis o por rusos, pero sometidos.
España no está fresca en este campeonato. Los jugadores no se lo pasan bien en la pista; son consientes de que faltan dos elementos claves en el equipo (Carlos Jiménez y José Manuel Calderón); el desgaste de la edad y de sus temporadas profesionales provoca lesiones que les están matando; notan que el aficionado y la prensa no respetan el crédito de una trayectoria reciente casi inmaculada; van cumpliendo años y la ilusión del principio ya no es la misma...
Me encantaría equivocarme, aunque temo que pase lo pase en este Eurobasket, este histórico grupo de jugadores se va a desgajar pronto.
En el verano del 44 murieron 250.000 civiles polacos en el célebre alzamiento. Murieron, eso sí, con las botas puestas. Ojalá está Selección aniquile dudas y críticas con un oro en Katowice. Ya me enteraré si allí hay algún pasaje numantino. El día 20 se juega la final del Eurobasket.


