Pau Gasol no se mete en jardines - por César Nanclares

Gasol protagonizó durante los Juegos de Pekín un anuncio inequívoco

Yo, experto en pisar todos los charcos dialécticos que me pasan por las narices, envidio a los que siempre caen de pie aunque salten desde un rascacielos. En argot periodístico los charcos orales (tv y radio) son más conocidos como “jardines”, circunloquios endemoniados en los que cuanto más te quieres explicar, más posibilidades tienes de seguir columpiándote. “Te estás metiendo en un jardín...”, piensas, sin posibilidad de enmienda, con un destino inevitable: cagarla.

 

Los deportistas de élite están a las puertas del jardín día sí, día también, por su frecuente exposición mediática. Si te fijas bien, en el extranjero, o ante periodistas foráneos, es más fácil meterse en un jardín. La traducción es culpable a veces. Lo dicho puede ser inocuo pero si está mal traducido puede acabar con el protagonista en un jardín tan grande como el Botánico.

 

Sin embargo, creo que lejos de casa hay más patinazos por una sencilla razón: las preguntas son menos “prejuiciosas”. Y es que los periodistas en ocasiones nos autocensuramos inconscientemente por razones culturales, porque el tema a tratar es tabú o por falta de arrojo. Hay de todo.

 

La ignorancia, sin embargo, es atrevida. Por eso el desconocimiento profundo de la cultura y de las costumbres de otro país, permite que un periodista pregunte a un deportista extranjero cuestiones que en su país casi nadie se atreve a plantearle.

 

Un ejemplo muy claro y actual: Mike Trudell, reportero que trabaja para los Lakers, entrevista a Pau Gasol a raiz del torneo que el Barça, antiguo equipo del catalán, va a jugar este fin de semana en Los Angeles. Tras preguntarle por lo que significa jugar contra su ex equipo, contra su amigo Navarro, le habla de Barcelona, de la “apasionada” cultura española... y entonces, quizás sin saberlo, el bueno de Trudell pone el dedo en la llaga y pregunta:

Mike Trudell: "De lo que la gente aquí (en EE.UU)  no se da cuenta es que la cultura catalana implica un idioma diferente, una cultura diferente y que hay que gente en Barcelona que no se considera española. Tal vez la analogía, y no es del todo igual, en Estados Unidos sería con Texas donde hay gente que se cree que vive en una nación propia (risas de Gasol). Pero, para la gente que no las conozca, ¿cuáles serían las diferencias entre la cultura catalana y la cultura española?"

 

Pau Gasol (entre pensadas pausas...): “Viene de atrás en la historia... desde hace mucho tiempo,  Es como nuestra región, nuestro estado, pero todavía estamos dentro de España. La mayoría quiere estar en España; alguna gente quiere ser, creo, independiente... porque tenemos un idioma propio y una pequeña cultura... Pero seguimos siendo parte de España... Viene de la Guerra Civil, de los problemas que hubo entonces... Aquella generación está muy sensibilizada con esos temas. Ahora esa situación es mejor; más gente se considera española y no quiere ser sólo catalana. Yo me considero catalán, pero también soy español”.

 

Mike Trudell (insiste): "La última pregunta sobre esto Pau. Alguien me ha dicho que viendo un Mundial o un Europeo, gente de Barcelona, catalanes, no animan a España. ¿Es eso cierto?"

 

Pau Gasol (duda): "Sí... Como digo, alguna gente está muy sensibilizada por todo lo que pasó desde la Guerra Civil... Fueron 40 años... Desde los años 30 a los años 70. Muchos pasaron por eso y como con todos los temas sensibles, tienes que pasar por ello... Si estas capacitado para entenderlos, podrás entender todo lo demás. Si no conoces qué paso en aquel tiempo, es dificil entender que 30 años después haya temas pendientes. No sé con qué compararlo... la esclavitud, o bueno no, la  segregación racial... Son temas sensibles...”.

 

¿Alguien se imagina preguntas así de un periodista español...? ¿Y mayor cintura de un personaje público para bordear el jardín sin caerse dentro? Sólo la inteligencia podría contestar... Pau Gasol  (todo está en los libros...) y Mike Truduell (no hay preguntas impertinentes, hay preguntas mal hechas) son tipos inteligentes. Lástima que no abunden  muchos como ellos en sus respectivos gremios.

El periodismo está en Internet - por César Nanclares

Algunos periodistas pasaron olímpicamente de la noticia del verano. Y no precisamente Gomaespuma...

El periodismo tradicional se empeña con ahínco en desacreditar Internet como medio fiable. La razón no es otra que el temor a ver amenazado su púlpito, su sempiterna atalaya, desde la que, acomodados como están, se preocupan más de no importunar al poder que de cumplir con su función: informar, dar noticias. El poderoso, entre tanto, se aprovecha de la cobardía del plumilla para hacerse fuerte y reforzar cada vez más el viciado sistema.

 

Internet es democrático (o al menos más democrático que el resto de medios...) y por eso escuece. No hace falta un gran grupo económico detrás para hacerse oir en la Red; cualquiera puede crear un blog o una página web y si es bueno, el boca a boca (boca-oreja debería decirse) le hará resaltar. El poder establecido no ve con buenos ojos al revolucionario, más que nada porque cuestiona las bases sobre las que el sistema tradicional se enriquece a manos llenas.

 

Y esto viene a cuento porque en las últimas semanas ha salido a la palestra una polémica de dimes y diretes entre la edición electrónica y la edición impresa de un gran medio nacional, a raiz de la publicación con pelos y señales por parte de la web de ese medio, del quijotesco episodio Aíto-FEB-Unicaja de este verano. La narración incluía, entre otros muchos datos, las cifras cobradas por Aíto como seleccionador en comparación con las de Pepu, noticia que, por cierto, fue dada en primicia por TUBASKET.com antes que en ningún otro medio. Días después una columna de la edición impresa "desdecía" a su "hermano electrónico", en un ejercicio de malabarismo periodístico tan increíble como lo de la mermelada de Ricky Martin, y además hecho con mala baba.

 

Un tercer medio se hizo eco primero del veraz relato y luego del "desmentido", para enredar aún más la madeja. Lo que debe hacer todo periodista es buscar la verdad, investigar hasta dar con la madre de cordero. Y este verano, el gremio casi al completo, ha perdido una oportunidad de oro para reivindicarse como profesional, que ni siquiera la plata de Pekín debería haber escondido debajo de la alfombra. El poderoso, magistral encantador de serpientes, se ha vuelto a salir con la suya...

 

De Internet lo único que no me gusta es que los maledicentes se oculten tras un nick (o pseudónimo) para creerse más libres. La libertad real es a cara descubierta, con valentía, pero si para contar verdades hay que ponerse un antifaz, bienvenido sea como recurso. Desde aquí animó a los ociosos a revisar en que medio han publicado primero (adelantos, primicias, exclusivas, el nombre es lo de menos...) la mayoría de las noticias de este verano. Internet ya no es el futuro: ES EL PRESENTE.  

Y yo en las alturas... - por César Nanclares

Y yo en un hotel, lejos de mi casa...

Ver la final de unos Juegos Olímpicos en una amplia habitación de la última planta de un hotel, solo, con vistas a las vacías gradas de un campo de fútbol de Primera División, sería el retorcido sueño de algún aficionado al basket. El símbolo del deporte rey, su estadio, rendido como sus desiertos aledaños, mientras España se juega el oro pekinés en baloncesto. Surrealista…

 

Excepto lo de ser un resentido aficionado al baloncesto (¿de verás no lo soy…?), el resto me perseguirá por siempre. ¡Qué sitio tan absurdo para ver semejante partidazo! Si a ello le sumamos que te has acostado sólo cinco horas antes del inicio del partido por culpa, a partes iguales, del cansancio laboral y de pretender (¡que iluso!) ver el maratón olímpico, la escena es para verla.

 

Cada vez que anotaba USA, me asomaba al ancho ventanal, no veía ni al tato (normal un domingo tan temprano) y sí el gigantesco escudo de un club centenario, ajeno del todo al deporte de la canasta. Qué raro todo…

 

Lo mejor ha sido  poder bajar al desayuno buffet (sin tener que prepararlo, claro) porque dicen que con la panza llena estos trances se digieren mejor. Estos, y casi todos… ¡tragaldabas!

 

Se hace raro un partido a las 8.30 de la mañana; me devuelve a mi años mozos en la Liga Municipal de mi barrio. Ay ese gancho de izquierdas nunca bien ponderado…

 

La final ha sido grandiosa: bien jugada por ambos equipos, intensa, competida, emocionante, con sólo dos máculas: el arbitraje y la transmisión televisiva. El trío de gris ha sido “deshonesto” (Scofield, vía sms) con el juego y el baloncesto FIBA ha perdido hoy una gran oportunidad de quitarse un complejo necesario para igualar el deporte, ahora separado por el Atlántico. España a vuelto a demostrar que las selecciones ya no juegan atemorizadas ante un Dream Team; los árbitros todavía no y hasta que no den un paso al frente, no habrá paridad. ¡Ha sido esperpéntico ver cómo pitaban a Ricky Rubio los primeros pasos del duelo!

 

De la retransmisión por televisión amenazo con ocuparme al detalle en un próximo post, pero así, a vuela pluma, lanzó una larga pregunta al azar: ¿De veras se merece la afición de campeón del mundo un transmisión estilo club de la comedia barata, casi sin repeticiones, con una información estadística pobre y sin entrevistas a pie de parqué?

 

“Pandilleros on the verge of a nervous breakdown” (Pandilleros al borde de un ataque de nervios), así se titularía mi película del partido. Decía Mariano de Pablos en su blog que el ego era el peor enemigo del “Redeem Team”. De acuerdo 100%. La victoria por 37 puntos en la primera fase infló tanto el pecho de los yanquis que hoy han tenido “miedito español”. LeBron, Carmelo y Wade son los cabecillas del quilombo. Del resto sólo Kobe atempera un poco la chulería con gestos humanos y deportivos hacia el rival, pero hasta ha sacado el imperialista que todo estadounidense lleva dentro, mandando callar al respetable.

 

Bryant ha probado que es el mejor jugador de la mejor selección del mundo y por tanto, el mejor jugador del planeta. Yo no tenía dudas, pero algunos prefieren ver en él su innato talento para caer gordo a determinada gente.

 

A mí, Aíto no me cae mal. No comulgo con “toda” su forma de ver el basket, pero alabo sus logros. En un torneo tan corto ha sabido tensar la cuerda con sus jugadores sin llegar a romperla. Tal vez sin saber que los chicos eran tan buena gente y tan ganadores, por lo que más de uno y más de dos se han tragados sapos envenenados por el bien común.

 

Este grupo de jugadores españoles merece un monumento, que bien podía hacerse en lugar de Valle de los Caídos. Representa el cambio de España en los últimos veinte años. Un país de tendencia derrotista que a base de trabajo, creatividad y buen rollo, hoy no lo reconoce ni la madre que lo parió. La misma que parió a estos monstruos del baloncesto que nos hacen soñar con la victoria final.

 

Nota: Para el que no descubierto todavía, el hotel es el Novotel, la habitación, la 820, el estadio, el Sánchez Pizjuán, y la ciudad, por supuesto, Sevilla. ¡La vida es así de caprichosa…!

La Selección Española, cuestion de jerarquía - por César Nanclares

¿España despechada? Esperemos que no...

“Juagará más el que más se lo merezca”. Aíto dixit. La máxima del “aitismo”, socialización máxima de efectivos. ¿Comunismo baloncestístico?

 

Suena bien, pero en el basket profesional, como en la vida, no todos somos iguales por mucho que lo diga la Constitución. ¿O acaso es lo mismo nacer en un poblado de Niger que en una mansión de Beverly Hills…?

 

La Selección ha ganado en Pekín todos sus partidos, pero no lo ha hecho con la superioridad manifiesta que en anteriores torneos oficiales desde 2006. Es curioso que en los amistosos previos a estos Juegos sí demostró la misma contundencia, e incluso más, que en la "era Pepu".

 

Porque el nombre de Pepu debe estar, y está de hecho, sobre el tapete. No es lo mismo aspirar a medalla viniendo del montón, que siendo campeón del mundo y subcampeón europeo. La comparación, pese a que luego nos quieran vender el tranvía si nos luchamos por metal, es inevitable, más aún cuando al entrenador más ganador de la historia de nuestra Selección le echan sin que aficionado corriente y moliente sepa todavía por qué. ¿Alguien lo sabe…? Para una vez que todos los españoles estábamos de acuerdo en algo…

 

Sin esperar a semifinales (si llegamos, claro) yo sí me atrevo a hacer comparaciones. La Selección de Pepu jugaba mejor que la de Aíto y daba más espectáculo. Es verdad que en Pekín, España da lecciones de defensa presionante, de agresividad, pero en ataque la sensación que deja es de equipo poco trabajado, alocado muchas veces: que no sabe del todo a lo qué juega. Tal vez sea la falta de rodaje con el nuevo seleccionador pero yo me lo paso peor que antes.

 

¿Y por qué juega peor? Pues porque lo roles dentro del equipo ya no están tan definidos. Porque la jerarquía dentro de la pista ha quedado difuminada. Cuando un vestuario tan ganador ve que entra un nuevo entrenador y cambia a dos jugadores, lo primero que piensa que allí nadie es intocable, que el que se mueva no sale en la foto. Ojo, es lógico que cada seleccionador tenga sus preferencias y convoque a quién le parezca, aunque debe darse cuenta lo que conlleva dentro del grupo. Aíto seguro que lo sabe y expertos en “aitología” me confirman que eso también lo maneja bien… Yo sigo teniendo mis dudas.

 

La irrupción de Ricky es un ingrediente estrella, que si sale bien pone la guinda al pastel; si sale mal, puede acabar siendo un tartazo en la cara de algún compañero. Ricky es tan precoz, tan lanzado, tan veloz de pies y manos, tan bueno en una palabra, que no hay otro base que defienda como él en Europa, y ninguno a su edad en el mundo. En ataque el panorama es otro. Todavía le falta dirigir mejor, mover al equipo con sentido, elegir cuando correr y cuando parar. Rudy, el otro jugador de la Selección que importa Aíto de su último equipo, es mayor que Ricky y se le nota más maduro para optar. En defensa, los dos hacen una pareja exterior de ensueño, que además lleva años repasando cada día el manual del maestro.

 

Mi duda es si jugadores como Navarro, Calderón o Garbajosa, los tres que más jerarquía han perdido, se adaptarán al nuevo orden establecido. Quizá estén en fase de aprendizaje, pero en torneos tan cortos y con jugadores que sólo se juntan en verano, experimentos los justos. El martes contra China, Ricky se jugó el último balón del partido cuando era obvio que él no tenía que hacerlo. ¿Qué debieron pensar los killers habituales?

 

Pau Gasol, de momento, es el único intocable entre los virtuosos, escoltado por los dos zapadores preferidos por Don Alejandro: Felipe Reyes y Carlos Jiménez. A partir de ahí, todos soldados.

 

Convencido estoy de que en la élite, la confianza es casi tan importante como el talento. Sería terrible que Calde o La Bomba dudaran siquiera una milésima de segundo, el día d a la hora h, por no sentir lo suficiente que son los elegidos para jugarse el balón del título… Sólo la fiereza competitiva de estos tipos me devuelve la tranquilidad.

Inclusivos, no excluyentes - por César Nanclares

Pasado y presente. El baloncesto debe ir en busca de su futuro...

Empiezo a escribir mientras veo a La Roja bajarse del avión en Barajas y me acuerdo de aquella maravillosa tarde-noche de septiembre de 2006, cuando Los Golden Boys “quemaron” la Plaza de Castilla (todavía recuerdo el ¿inoportuno? incendio en una de las megatorres…). También me vienen a la memoria cual niños malcriados, los “futboleros” envidiosos que pretendían ningunear la gran hazaña de los chicos de Pepu. Pocos sentimientos hay más ruines y autodestructivos que la envidia…

 

La gente del basket no somos así. O al menos no la mayoría. Pero nunca me ha gustado el aire altivo e “intelectualoide” de algunos aficionados españoles a la pelota naranja. Porque es cierto que el baloncesto es más rico tácticamente y por tanto más difícil de entender o desgranar que el fútbol, pero por lo mismo, la simpleza aparente del balompié nos da lecciones de que es el deporte más orgásmico de todo: pocas sensaciones concretas son tan bestiales o primarias como las que produce un gol.

 

Sí, yo soy muy aficionado al fútbol, tanto como al baloncesto. Y no lo oculto. Siempre me pregunto qué vería en directo y qué en diferido, si la Selección Española de fútbol y la de baloncesto jugaran una final el mismo día, a la misma hora… El domingo me lo volví a preguntar en silencio, ahora que La Roja, ¡por fin!, gana como Los Chicos de Oro.

 

Siempre admiraré a aquellos que se adaptan a cualquier plan, a lo que le ven siempre lo positivo de las situaciones y claro, sí o sí, se acaban divirtiendo. J.L. Sáez, presidente de la FEB, hoy ha estado listo y no listillo, cuando ha dado la enhorabuena a los campeones de la Eurocopa y en un sueño posible ha reconocido que en el 2008 puede haber doblete finalista fútbol-baloncesto, como lo hubo en 1984 (Final de la Eurocopa de Francia y Final de los JJ.OO. de Los Angeles).

 

El que pretenda competir contra el fútbol se chocará siempre con el muro del deporte rey. Un muro de lamentaciones basquetboleras, cansinas e injustas. ¿Qué deben hacer entonces los aficionados al piragüismo, por ejemplo, cuando no ven ni una línea de su deporte en la prensa deportiva? Seamos listos, cual base cerebral, y hagamos "la gran Real Madrid” cuando fichó a Petrovic de la Cibona: “Si no puedes con tu enemigo, únete a él”.

 

Basta de quejas. Formemos buenos jugadores; eduquémosles para “vender” el producto, pensemos en una puesta en escena más atractiva, con pabellones mejor iluminados, parqués más pulidos y zonas bien pintadas; diseñemos equitaciones más atractivas; exijamos transmisiones de televisión “curradas”… y así podría estar hasta mañana. El basket español, y por extensión el europeo, es un como un cuarentón hipocondríaco, que mientras se busca manchas “graves” en el paladar, su mujer se la está pegando con el vecino del otro lado del descansillo… la NBA. ¡Seamos inclusivos, no excluyentes! País…

Yo... César Nanclares

Ideólogo y cofundador de esta locura llamada TUBASKET.com, de pronto he recuperado las ganas de escribir al otro lado del charco. Nueva York inspira, seduce y empuja a darle a la tecla de nuevo, que ya vendrán tiempo peores. Se admiten comentarios.

Últimos comentarios...

  • Carlos Jiménez

    Primero quisiera saludarte César! Hace tiempo que no charlamos pero te sigo. Me ha gustado mucho tu escrito. Muy bueno, muy rico...

  • lull

    De verás, una vez más das en el clavo, el problema no es el medio, el problema es quien lo utiliza. Internet está claro, por lo menos para muchos, es el PRESENTE. Si además lo haceis gente con vosotros con preparación y con conocimientos, la suerte está echada. Felicidades y a seguir así, al final de esta temporada, TUBASKET será el "referente".

  • cabra_loka

    Me he tomado la licencia de copiar en mi fotolog un párrafo de tu relato sobre cómo viviste el partido, porque me ha tocado la fibra. Tus palabras han resumido todo lo que yo pensaba tras aquella final y que el cúmulo de circunstancias y sentimientos me impedía plasmar con claridad. Tú en un sólo párrafo lo has conseguido. Espero que no te importe, ni me denuncies por plagio.Tranquilo que mi fuente está muy detallada.

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