Autopsia de un enfermo - por Lucio Angulo

A los Campeones del Mundo no se les puede enterrar antes de tiempo

Soy subjetivo. Aunque intento auto-controlarme y realizar un esfuerzo de contención. Me cuesta. Como decía  Unamuno: "Me duele España…". No sé si la Selección Española ganará el preciado oro. No sé si "otra" medalla sería suficiente para esta sedienta España de glorias. ¡Qué pronto se acostumbra uno al jamón de Jabugo!

 

Nos cuesta dar tiempos a una posible mejoría del enfermo. Solemos caer en la tentación de querer hacer la autopsia al enfermo para saber de qué sufre. Y además, si en esa autopsia se demuestra que iba a morir, decimos: "¿Ves? Ya te dije que iba a morir", y lo decimos con el bisturí lleno de sangre.

 

España sufre Alzheimer. Olvidamos muy rápido lo que es la Selección Española y lo que ha conseguido estos últimos años. Una Selección que nos ha dado tantas alegrías. Olvidamos dónde se ha logrado colocar a España; a la cabeza del mundo en lo que a baloncesto se refiere. España no es una piel de toro, en ocasiones parece una pecera… llena de peces sin memoria.

 

Soy subjetivo, pero soy capaz de ver que se cuestiona a un entrenador de primer orden. Se crítica al MVP de la ACB. Se murmura sobre Ricky, un jugador de 19 años al que se exige sin tener en cuenta que es un jugador que está haciendo historia en el baloncesto Español  mientras juega. Se musita sobre Marc, cimiento de un sueño, un NBA que se entrega por la Selección. Un jugador que es nuestro futuro más presente. Todos con un currículo que sonrojaría al más pintado. Se empieza cuestionando un peinado y se acaba criticando los desajustes en zona par tras balance defensivo.

 

Soy subjetivo, existe el mal "yo ya lo dije" que es muy atrayente y al que a veces tenemos la tentación de agarrarnos. Los que se quejan antes de tiempo, restan. Es como quemar el árbol que da frutos alegando que es para madera… para su propio fuego. Y además decir que el árbol ya estaba muerto.

 

¿Cuánto tiempo cuesta llenar la botella de la ILUSIÓN para que en un segundo la intenten vaciar algunos con o sin intención?

 

Yo aquí implantaría el "Método J.M.Calderón": mesura, constructivo, positivismo. "Siempre sumar". El problema quizá radique en que los destructivos, los irónicos, los cáusticos suelen ser  más aplaudidos, más celebrados.

 

Soy subjetivo, pero los heridos tratan de herir. Los muertos, de matar. Por supuesto hay errores, los errores son parte de un partido. Lo meritorio es apoyar lo nuestro y sacar conclusiones después. Nunca "juicio" estuvo antes de "pecado", salvo en el diccionario. Sé que son "muchos" los que apoyan a la Selección pero los "pocos" a veces pueden horadar y sembrar dudas que pueden llegar a causar daños.

 

Demos un voto de confianza a los Campeones del Mundo, por su esfuerzo, por sus valores, por su pasado… no hagamos, aún, la autopsia al enfermo.

En Polonia se juega a la pocha y se come jamón - por Lucio Angulo

El buen rollo es la clave de esta Selección

Parece que José Manuel Calderón envió a la Selección un jamón esta pretemporada. Espero que se lo mandara desde Extremadura, porque como lo hiciera desde Toronto…

 

A parte del “buen rollo” de la Selección, otro leitmotiv que se repite en estas concentraciones, es “la pocha”. De hecho, creo que no se convoca a ningún jugador que no sepa jugar. En petit comité os contaré que Felipe estuvo a punto de no ir a este Europeo…

 

Ya en mi época se jugaba a “la pocha”; de hecho era famosa mi supremacía. Recuerdo que en la Selección me sacaba un sobresueldo enseñando a algún  incauto a jugar. Desde aquí ofrezco mis servicios de nuevo para alguno que lo necesite… Felipe, no te avergüences y llámame.

 

Ultimamente te está hablando mucho de medallas y me entra duda en la estadística. El otro día oí en la TV “que las estadísticas eran una manera de mentir con exactitud”. Tendríamos que tener cuidado con la lógica porque a veces, “la lógica sirve más para cimientar errores pasados que para descubrir la verdad”.

 

He visto la cantidad de medallas que portan los actuales jugadores de la Selección. Cincuenta y siete medallas son muchas… mucho metal, que no les pese. Si por algo se ha caracterizado la Selección es por saber soportar situaciones complicadas y una vez más las circunstancias les ponen a prueba.

 

El otro día, puse en google la palabra Polonia y en el 4º enlace se leía: ”España, la gran favorita en el Eurobasket de Polonia”. Esto es entendible por la trayectoria en los últimos años, pero no deja de ser sorprendente como ha manejado nuestro equipo la presión en los campeonatos: de forma transparente, sin grietas.

 

Uno de los secretos creo que radica en Pau. Pues ejerce, en este aspecto, de colchón humano y focaliza gran parte de la atención dentro y fuera de la cancha de forma natural. Incluso en las “pochas”. Tengo entendido que cuando se lesionó (su nivel de profesionalidad es tan alto) lo primero que pregunto nada más romperse el dedo fue: “¿Podré jugar a la “pocha”?,  ¿podré sostener las cartas?”. Muy profesional…

 

Que siga “la pocha” hasta el final. Estoy convencido que en la final nos comeremos el jamón.

Tiltman - por Lucio Angulo

Nuestro amigo puede competir con Phil Ivey o con Carlos Jiménez como "el mejor cara de póker del mundo"

“En 1930, David Gottlieb introdujo en los EE.UU. una simpática maquinita que funcionaba con una moneda de un centavo. Se llamaba "Baffle Ball" y rápidamente apasionó a una gran cantidad de gente. Básicamente se trataba de una caja con la base inclinada por donde se deslizaban una serie de bolas que se debían introducir en unas aberturas.

 

A cada una de estas aberturas se le asignaba un puntaje que dependía de cuan difícil era embocar cada orificio. Como esto era francamente dificultoso, los creadores del juego colocaron una serie de clavijas (pins) para ayudar al recorrido de las bolas (balls). Así descubrimos la etimología de la palabra pinball.

 

Si golpeabas o  la máquina era desestabilizaba, se  frenaba el juego y ponía el mensaje Tilt!

 

Si buscáis el significado de la palabra tilt en páginas especializadas en inglés como: “Jachachonoentiendona.com” o “aidonandestan.es”, veréis que lo traducen como inclinar. Creo que se entiende, pero es más grafico cuando nos remitimos a la máquina de pinball.

 

Cualquiera puede recordar cuando hacía “novillos”, ”fuguilla”, “campana”, “pirola”, “bolina”, “pellas”… vamos, cuando faltaba a clase y se iba a los recreativos la típica máquina de Pinball, si le pegabas un golpe, se bloqueaba y salía la palabra “tilt”.

 

Hace poco leí la noticia de que “un joven le clava un mate en la cara a Lebron y le confiscan la cámara a los periodistas que lo habían grabado”. No sé por qué me viene esta asociación de ideas.  Es curioso como de una noticia que no lo era, el propio Lebron y su ridículo ego consiguieron transformarla en portada. Enhorabuena.

 

Existen una clase de jugadores que, cuando reciben alguna jugada negativa, ya sea un golpe, un clamoroso fallo, un grito o un mate, se bloquean. Se cortocircuitan, apagan las luces como una máquina de pinball. A este jugador lo voy a bautizar como "tiltman". Y lo definiré como: “Dícese del jugador propenso al desequilibrio emocional y anímico tras recibir una jugada que considera vejatoria o que daña su amor propio”.

 

Hay jugadores que se protegen contra estas situaciones (el caso de Kobe Bryant machacando a un chaval) y temen exponerse o sentirse ridiculizados. Y como decía Bocaccio, “vale más actuar exponiéndose y arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada”.

 

En póker se dice que un jugador entra en tilt cuando, tras perder varias manos, es incapaz de soportar su compostura y se bloquea. (Si queréis ver un ejemplo de soportar la compostura ver el video de Phil Ivey, “cara de póker”).

 

Me viene a vuelapluma la imagen de un jugador cuya virtud (una de ellas) radica en el equilibrio mental. En el aguante emocional, la ponderación, la mesura. Artista, hijo de artistas… (Parezco José Luis Moreno, qué mal rollo). Vamos, filosofía Zen. Él es: Carlos Jiménez.  A Carlos sólo se le conoce una cara, no existe diferencia entre el Carlos que acaba de meter un mate de espaldas con rectificado a un segundo del final del partido para sentenciarlo en la cara de Yao Ming, y el Carlos al que le acaban de robar el coche Jaguar con el maletero lleno bolsas con la nueva equipación de la Selección en la cual llevaba el cheque del cobro del último mes firmado junto con su D.N.I. (Agggggggggggggggg… que me ahogo).

 

Nota: Carlos… no me pongas esa cara, que es broma.

Vaniditis - por Lucio Angulo

Vanidad de vanidades

La afición de Cáceres, que es sabia y meridiana, blandía el último partido una pancarta que dictaba “Lucio MVP” y pensé: “¡Qué peligro!”. Uno cree lo que quiere creerse. Y eso es muy delicado porque uno no tiende a considerarse con justicia. Se debería de trazar el punto medio entre la opinión de tu abuela y la de tu suegra.

 

En nuestra cabeza, en esta profesión tan voluble, suelen pugnar La Razón y La Vanidad. La Razón argumenta: “Satélite, consienta aceptarme que a su edad ser MVP es un acto baladí y baldío. O sea, una entelequia”. Pero entonces La Vanidad interviene y dice: “¡Madreee, con lo que se me arranca el gualtrapa!  MVP, NBA, VIP… lo que se me ponga por delante. Me faltan siglas, ¡bah!” .

 

Hay que saber bregar con la vanidad de uno, sino ésta puede llegar a frenarte. Debes aprender a convivir con ella. Es la misma que te empuja a coger la estadística tras hacer un buen partido y cuando alguien te mira de soslayo te ves arrinconado y espetas:

- No, sólo la miraba para saber qué porcentaje de tres habían hecho ellos.

- Ya ¿y cuánto?

Y con cara de Yola Berrocal contestas:

- ¿Cuánto qué?

 

Todos puntualmente sufrimos “Vaniditis”. Por eso, como medida de choque, he dejado de frecuentar a mi abuela. Era como si a un diabético le dan barra libre en una pastelería. Una tentación. La última vez que fui, iba en chándal viejo, sin afeitar, despeinado (no quiero ningún comentario) y con sudor veraniego. Nada más abrir la puerta mi abuela dice:

- ¡Madre mía! ¡qué guapo está mi niño!

Nota: Da igual tu edad o condición. Ya puedes ser dueño de ACS o jugar partidas de tute en el hogar del jubilado, que una abuela te llama “mi niño” y punto.

- ¿Qué tal, corazón? - continúa.

- Pues mal. Perdimos de 30 puntos el último partido. Yo valoré -8 y me lesioné intentando pegar al entrenador.- Contestas cariacontecido.

- Vaaa, con lo bueno que tú eres. Seguro que ese entrenador que tenéis no vale na. Además, tú no puedes hacerlo todo. Pero… ¡cómo lo va a hacer mal mi niño!

 

Después de media hora de terapia sales de casa de tu abuela y llamas a tu agente y le dices gritando que en el equipo no se te valora y quieres que te drafteen junto al Ricky ese.

Ya digo… Vaniditis.

 

“La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad”.

François De La Rochefoucauld

Carta abierta a Scariolo - por Lucio Angulo

"Lucio Angulo & Raúl López Connection". ¿Juntos de nuevo en el próximo Eurobasket?

Excelentísimo seleccionador… querido Entrenador… querido amigo… amigueteeee.

 

Te sorprenderá el porqué te escribo ahora después de tanto tiempo que no tenemos contacto. Simplemente, me acordé de ti. Llámalo casualidad, llámalo oportunismo.

 

Lo primero felicitarte por ese nuevo nombramiento. (¡No! Lo de la tele, no. ¡No!, lo de Rusia tampoco… lo de tu nombramiento como Seleccionador).

 

Quizás te parezca osado; qué digo osado, intrépido; qué digo intrépido, temerario; pero me preguntaría como podría hacerte llegar mi currículum para que le echaras un vistazo.

 

Sé de tu interés por los grandes veteranos. Aún recuerdo con emoción aquel gran Toñín en el Real Madrid que tantas alegrías nos dio. Y alguna dentro de la cancha.

 

Sé que ahora hay jóvenes aleros muy válidos empujando fuerte como puedan ser Robles o Paraíso. Por eso te pido que no te precipites y,  así como salen ahora jugadores proclamando su retirada de la Selección, te comentaré que yo no he renunciado a ella (¿la selección ha renunciado a mí?).

 

En este momento tan espinoso, donde Carlos Jiménez deja un profundo hueco en nuestra querida y bienhallada Selección, comentarte, que Carlos y yo tenemos mucho en común, como la alopecia sin ir más lejos.

 

Añadir en mi favor que conozco tu método de trabajo y mi adaptación a este y a tu ritmo de trabajo sería en pocos… meses.

 

Por último decirte que soy consciente de lo difícil de esta situación pero que si hubiese una epidemia de lesiones digamos, de 20 o 23 aleros, no dudes en contar conmigo.

 

Sin más desearte una feliz entrada de año (se me pasó) y un feliz cumpleaños (cuando sea, tú ya te lo aplicas en el día adecuado).

 

Atentamente. Póngame a los pies de su señora.

 

Fdo.- Un decente hombre ilusionado.

          Un hombre ilusionado.

          Un ilusionado.

          Un iluso.

 

Yo... Lucio Angulo

Nacido en Zaragoza. Con una madre zapatera y padre profesor de Educación Física, salimos hijos con devoción por desgastar suelas. Menor de cuatro hermanos, era el último en decidir a qué se jugaba. Por fortuna mis hermanos mayores siempre tuvieron buen tino para elegir; y yo, pues eso, a seguir el camino trazado.

Últimos comentarios...

  • sraly

    Otra vez lo volviste a hacer, enhorabuena!!!

  • Golfinegro

    jajajaja, buenisimo. QUE GRANDE ERES, LUCIO, QUE GRANDE ERES!!!!!

  • josele

    Que profundo se ha vuelto esto. Parece Redes. ¿Y no podias leer Milenium de Stieg Larsson como todo el mundo? En el fondo es envdia, es bueno. Saludón