El nefelibata - por Lucio Angulo

Nacho Azofra, símbolo de un equipo de cantera y a buen seguro un poco nefelibata

Ya pasó hace tiempo el último tranvía. No existe ya el sifón. Murió de soledad del sereno... fue un cambio tan lento que hizo daño.

 

E igual que muta la vida a paso de hormiga lo hace el baloncesto y con él todo lo que lo toca, como pasaba con el rey Salomón…pero no torna en oro precisamente.

 

Así nos encontramos (los jugadores de baloncesto) actuando; tan preocupados por hacerlo bien, que no nos damos cuenta que nos han cambiado el decorado. Y lo que es peor, que incluso nosotros somos parte de este atrezo.

 

Hubo un jugador, de cuyo nombre no puedo acordarme, que estuvo en un club toda su carrera. Cuando ahora no es raro ver a algún jugador dar un pase mientras en la otra mano sujeta su maleta. Supongo que en los techos de los pabellones sobrara sitio. La última camiseta retirada fue la de Buscató.

 

Empiezas a sentir que hay clubes humanos (por que ves a gente moverse), pero no humanizados. Casi te da miedo encariñarte con un compañero, por el qué pasará. Llegará el día en que se envíen los jugadores por SEUR.

 

Quizás estoy exagerando y no hayamos llegado al final del camino, lo que si es verdad es que llevamos esa dirección. Llámenme nefelibata si quieren (me han llamado cosas peores), pero era entrañable ir a ver a tu equipo sabiéndote los nombres de la plantilla desde el principio de temporada.

 

Hablando en un lenguaje que “ellos” (los altos mandatarios) entiendan, a esto le llamarían  “desposicionar el producto”. Si constantemente se rota de jugadores la gente no se identifica con las personas, con los jugadores. En este caso supongo que prefieren que se identifiquen con una marca, un símbolo o algo impersonal.

 

De esta manera al pensar en tu club favorito automáticamente y por asociación, te apetecerá abrir una cuenta corriente, cambiar de azulejos tu baño o ponerte a trabajar temporalmente.

 

Sé que no es todo tan frío como pueda parecer en estas palabras, y si lo fuese, uno puede arroparse con el dinero o quemarlo. De hecho se debería enseñar a la cantera no solo técnica individual, lanzar a canasta o como defender un pick and roll, sino ir más allá y enseñarles cómo encarar una entrevista, cómo ganarse al público con un gesto oportuno, cómo presionar a un club para inflar tus emolumentos... aunque lamentablemente quizás eso ya lo sabe…

Pragmatismo vs. Honestidad - por Lucio Angulo

Entrenadores, esos grandes desconocidos...

Scariolo contra Plaza

 

Como diría el Doctor House: “Diagnostico diferencial”. Los dos son grandes entrenadores, los dos hechos a si mismos, los dos inteligentes (uno escritor, Joan Plaza escribió “Las mantas de Angelica” y el otro estudio Derecho), los dos con carácter (Joan Plaza fue funcionario de prisiones, Scariolo tiene un pasado que lo asevera), los dos con un grupo de calidad y competitivo. Intentando sintetizar: ¿qué les diferencia?.

 

Plaza ha jugado todo el año partido a partido, con seriedad y rectitud. Siempre afrontando el partido siguiente con la misma actitud. Esto que debería parecer una virtud, puede no serlo en situaciones puntuales. Me explico con una a breve historia.

 

“Un general chino llamado Xiang Yu condujo a sus tropas al otro lado del río Yangtzé para atacar al ejercito de la dinastía Quin. Tras pasar la noche, al despertar los soldados vieron horrorizados que sus barcos estaban ardiendo. Se dispusieron a huir pero quedaron estupefactos al descubrir que había sido el propio Xiang Yu quien había prendido fuego a sus propias naves. Xiang les explico que solo tenían la opción de luchar o perecer. Esto ejerció una gran concentración y entrega en sus soldados que ganaron la batalla Afrontando la batalla con mayor lucha”. 

 

Esta pequeña historia refleja salvando las diferencias el pragmatismo de Scariolo. Él, antepone el global a la parte, la guerra a la batalla. Además, Scariolo habría jugado con más tiempo para preparar el partido y  usando incluso las derrotas en liga regular para,(explotando la culpabilidad de los jugadores), crear un ambiente de concentración y entrega mayor de la habitual. Dándole al partido, con mucho tiempo de anticipo, ese carácter especial.

 

Lógicamente existen diversos factores que habrían desgastado más al Madrid que al Málaga. Saberse favorito y tener que ejecutar lo que los números dictaban, haber estado haciendo de liebre durante gran parte de la liga regular con lo que todo eso exige… Pero creo que la actitud con la que se afronta un partido se puede fabricar y pesa en gran medida cuando el sistema de competición es al mejor de tres y no permite fallos.

 

La predisposición es medio partido. ¿Qué pasaría si, con lo ya pasado, se volviera a jugar el play off? ¿Ganaría el Málaga de nuevo?. Eso nunca se sabrá, pero creo que todo sería muy diferente. Pero como dijo Oscar Wilde : "La experiencia es un billete de lotería ganador que uno se encuentra el día después del sorteo".

Oda a una pachanga laboral - por Lucio Angulo

Tranquilos, chicos, que en las pachangas también se pueden hacer virguerías...

(Dedicado a mis amigetes y a la gente que le GUSTA el baloncesto).

 

Miguelón, un amiguete, me apremia:

- Pero pásate a vernos, tío, ¿qué vas ha hacer? Si van a estar todos: “El Barco”, “Rubencio”, “Villalba”, “El Matu”…

 

Estoy saturado de baloncesto, pero decido pasarme a verles jugar. Me doy cuenta nada más entrar; no me voy a saturar. “Eso” no es baloncesto. Tendría que ser muy benévolo para definirlo así. (Nota mental: Si algún día se me ocurre llegar a ese estado, pedir a alguien que me sacrifique).

 

La pista de baloncesto se paga a “pachas”, igual que los árbitros (creo que por eso les insultan con tanta saña. Es lo más parecido a la prostitución. Pagar a alguien para que te joda).

 

Cuando llego, 10 minutos antes del inicio del partido, estoy convencido de haberme confundido de pabellón. Solo hay 4 personas echando unos tiros. Luego me entero que tienen 20 fichas pero que a duras penas llegan ha hacer un quinteto digno (¿he dicho digno?, un quinteto).Veo a Miguelón, el diálogo transcurre así:

- ¡Qué pasa! ¿No empezaba a las 12 h? - Si claro, pero todavía quedan 5 minutos. - … (Nota menta: Si algún día llego a este nivel de apatía, cuestionarme realmente si debo colgar las botas…y yo con ellas)

 

Cuando son las 12 h. Ya son 4 jugadores (¡bien!), los árbitros no están y llega uno lesionado. El diálogo transcurre así:

- (Miguel al lesionado) Cámbiate para que seamos 5 y luego te quitas. - ¿¡No ha venido ¿¡”El Matu”!? Joder este “gachó”… - …

 

Empieza el partido a las 12:25, son 4 y medio. A las 12:30 llega “El Matu”. Sale, se pega 2 carreras, le pitan una falta.

- ¡¡ARBITRO SUZNORMAL!!   Le pitan técnica.   (Nota mental: Toma sentido la frase “una retirada es una victoria”).

 

Mientras tanto ha llegado Diego, todos se alegran y le miran como si fuera una bombona de oxígeno; piden el cambio 3 a la vez.

 

”Rubencio”, apoyado en sus rodillas, se concentra en recuperar oxígeno. Hay un tío corriendo que se parece a mi amigo “Villaba”, pero éste es amorfo, informe, indeterminado... “Barco”, cual boxeador, ha hecho suyo el centro del parquet y va de línea de tres a línea de tres farfullando, “tirar, tirar sin mi”. Miguelón, no pierde la fe: “¡vamos, tíos!”.

 

Miguelón es un fenómeno que se pega corriendo sin parar de un lado a otro sin ni siquiera mirar el aro; eso es secundario dice, “si esto es para hacer deporte y mantenernos sanos”, dice mientras se enciende un DUCADOS…   

Perdemos de 20 ptos.   

En el bar charlamos, nos reímos del otro equipo, bebemos unas cervezas frías, nos desternillamos con la técnica del “Matu”; en fin, nos lo pasamos bien. Se hacen las 15 h. (Nota mental:  ”soizs miz amigros, ossz quieror un huevo, ejto hay ke repetirlo”). Acabamos cantando el himno inventado de nuestro equipo de laboral entre vítores y abrazos.

 

¡¡¡¡VIVA LA PACHANGA!!!!

¡Sólo es agua, Churri! - por Lucio Angulo

No te pierdas el monólogo de inicio de "Trainspotting". En la vida, hasta la felicidad es una elección...

 

"Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compac-disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales; elige pagar hipotecas a interés fijo; elige un piso piloto; elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama…".

 

Este es el inicio del gran monólogo de la película Trainspotting, que sigue y es grandioso. Elegir; qué privilegio y qué castigo en esta sociedad donde las ofertas se multiplican.

 

El otro día mi novia me dijo: "vete al ZAS y compra agua". (Mi novia es así, expeditiva; pero me quiere, eh!).

 

Tened cuidado amigos. Algo tan inocente puede convertirse en una trampa mortal o en una Guerra Civil con alpargatas.

 

Cuando volví me dijo con tonillo insatisfecho: "¡Ah!, ¿¡ésta has comprado!?". En este momento sabes que la has cagado. No sabes dónde, ni cuánto, pero la has cagado. Aquí entra mi duda (mal hecho, ante una novia no se duda; ¡se asiente!) y barajé dos opciones para contestar.

 

OPCIÓN A: Con tono aterciopelado: "Si, cariño, ésta". (El "cariño" en medio de la frase parece casual pero NO, está estratégicamente pensado. Es la vaselina, el elixir bucal, que suaviza y da frescor).

 

OPCIÓN B: "Cariño…hay agua que va desde 0’13 a 0’32 € el litro; a golpe de vista unas 12 opciones sin contar las de sabor, con gas…las hay de mineralización débil, de composición equilibrada, indicadas para la salud infantil, recomendadas para prevenir la obesidad, nacidas en el Macizo de Penyagolosa, bajas en sodio, ricas en magnesio y calcio, del manantial de Fontcalta, de precio familiar, del Parque de Montseny (declarada reserva de la biosfera por la UNESCO…casi nada), que purifican el organismo desde el interior (que vete tu a saber como se hace eso), de Sierra Nevada, con vierte fácil del manantial de Font Sacalm, agua para beber mientras haces deporte…cariño…cogí la que tenía más cerca".

 

Lógicamente ya supondréis que opción elegí yo, que siempre me he caracterizado por mi carácter…la misma que elegiríais vosotros, claro. (Solución *)

 

Aquí viene la reflexión; si para elegir algo que es incoloro, inodoro e insípido hay que hacer un Master en Acuíferas y Bioquímica, ¿cómo elegir 12 jugadores más un entrenador con staff técnico incluido de serie y que además funcione? Vale que haya presidentes incoloros, entrenadores insípidos, pero nunca vi jugadores inodoros. Como veis una elección clara como el agua.

 

* ¡¡¡¡¡La OPCIÓN A, te crees que estoy loco!!!!!

Triángulo equilátero - por Lucio Angulo

Alberto Angulo, hermano de Lucio y el mejor tirador de 2 puntos que ha habido en Europa en mucho tiempo

Hassan vende clinex. Hassan está siempre en el semáforo de la plaza de la Constitución. Lo veo todos los días cuando voy a entrenar. Un día le pregunté que cuántos "noes" recibía por cada uno que sí le compraba clinex. No me entendió. Le dije que cuántos clinex vendía. No me entendió. "¿Vendes mucho?", gesticulé. Un "no" escuálido salió de su boca. ¿A cuántas personas ha de ofrecer sus clinex Hassan para que uno le compre?.

 

Suena el teléfono; una voz con marcado acento colombiano se oye al otro extremo:

¿Tiene un minuto, caballero?.

No, gracias, no me interesa.

Me llamo Consuelo y llamaba para ofrecerle nuestro producto, que...

No, no en serio, gracias.

No sé que producto es. No sé si es un timo, una oferta, una oportunidad. Lo que si sé es que no es la primera llamada ni la última que hará Consuelo.

 

Alberto, jugaba al baloncesto. En el pabellón, hacía tablas de tiro y solía engañar a algún amigo para que le recogiera los rebotes. Tiraba en 12 posiciones, 25 tiros en cada uno. A esto hay que sumarle 100 tiros libres. 400 tiros cada día más los que hacía en cada entrenamiento.

 

Hassan, Alberto y Consuelo no se conocen, pero tienen más en común de lo que ellos creen. Se ven por la calle y no se perciben, pero tienen un mismo fondo que hace que cada día se levanten de la cama y encaren el día. Perseverancia.

 

Un día, un conocido de Alberto le paró por la calle y le dijo:

Ya te he visto en la tele metiendo canastas, ¡tú si que tienes suerte!.

Alberto sonrió, asintió y nos marchamos a hacer tiro. Alberto es mi hermano. Hassan y Consuelo son producto de mi imaginación, pero no duden que hay más de los que ustedes piensan. Y tarde o temprano tendrán sus frutos. ¡Ánimo!

Yo... Lucio Angulo

Nacido en Zaragoza. Con una madre zapatera y padre profesor de gimnasia, salimos hijos con devoción por desgastar suelas. Menor de cuatro hermanos, era el último en decidir a que se jugaba. Por fortuna mis hermanos mayores siempre tuvieron buen tino para elegir; y yo, pues eso, a seguir el camino trazado.

Últimos comentarios...

  • Lon

    Desagradecido, desarraigado, FLACO!!!!!.

  • Celi

    No estamos en una crisis económica... estamos en el mejor momento para ahorrar!!! y no lo digo yo, lo dice Zp que ya es oficial que ira a la cumbre de EEUU, uff menos mal... Un saludo desde AGP

  • chema

    completamente de acuerdo contigo lucio, en granda lo de la calefaccion no lo podriamos hacer porque ni hay o esque la ahorramos xD

Dream Team Blogs...

Lucas Victoriano El Coach 10
Lucio Angulo Qué flaco estás
Soy el peor jugador del SuperManager. ¿Y qué? Pinta feo...
Piti Hurtado El Hereje
Ver todos los blogs