Yo a tu edad... - por Lucio Angulo

"Yo a tu edad...", no veía estas cosas en la tele. CQC demuestra que la televisión, al menos, ha cambiado mucho de un tiempo a esta parte... ¡Vaya crack está hecho Marc Gasol!

Mis abuelos lucharon en la Guerra Civil. Cuando se arrancaban a contar una historia era como estar leyendo Historia y te ponías a pensar: ”qué leches le voy a contar yo a mis hijos”. Alguna vez en medio del fragor de una batalla te decían: “yo a tu edad…” y te tenías que callar por que eran historia viva y punto.

 

De vez en cuando a mi abuelo Lucio, (como mi padre, Lucio, por que antes lo único que se heredaba era el nombre y con suerte) se ponía todas las medallas de la Guerra (que parecía una vitrina con piernas) y lo oías por el pasillo: ¡clin, clin! Y decías: “¡mama!, ya viene el abuelo”.

 

Los abuelos son otra raza, de otra madera… de otro planeta.

 

Ellos empiezan la mayoría de frases con: “Yo a tu edad…” y ahí entra todo. Y cuando digo todo, es TODO. “Yo a tu edad mataba osos”, “yo a tu edad circuncidaba moscas”, “yo a tu edad trabajaba 25 horas al día”. Y no se te ocurría contestar:

- Abuelo, que el día solo tiene 24 horas.

Y él te contestaba airado.

- ¡Yo a tu edad respetaba a los mayores!

 

Lo malo de esto es que es contagioso, por que de repente si te encontrabas en plena discusión con tu padre y te soltaba:

- Yo a tu edad no contestaba a mi padre.

El abuelo que lo escuchaba, saltaba:

- Buenoooo, eso de que no…

- ¡Usted cállese padre! Que no le han dado vela en este entierro.

 

Piensas que el círculo acaba ahí. Pero no. Sabes que tú lo harás a tus hijos y éstos martirizaran a los suyos.

 

Lo mejor de esto es que es un “cierrabocas” automático. Porque no puedes contradecirlo. Es pasado prehistórico. Es lo que denomino “pasado de la razón”. Porque si se te ocurre decirle:

- ¡Claro!, es que eso yo no puedo saberlo.

Tu padre se dará una pausa y cabeceando pausadamente te soltará:

- ¡Tú que vas a saber!

 

Irrefutable.

 

Esto ya es definitivo. Un mate en la cara con falta y caída de culo. Sólo te queda levantarte, recoger tu dignidad y seguir con cara de póker como si no te importara que 5.000 tíos estén haciendo la ola.

 

Ese, “tú que vas a saber” de la adolescencia yo lo comparo al “quítate las gafas” de la niñez. O al no menos peligroso; “ven aquí que no te pego”. Cuando te decían eso, estabas listo. Era muy contradictorio para nuestras confusas mentes. Por ejemplo, te pillaban mintiendo y te decían:

- ¡Ven aquí! Que no te pego.

Tú te rebelabas.

- No, papa.

Con tu mejor cara de arrepentimiento.

- ¡¡Que vengas!! Que no te voy a pegar.

Tú te acercabas, semi-confiado y ¡ZASCA! Te cruzaba la cara. Y además tenía el “cuajo” de decir; “¡Hala!, eso por mentir”.

- ¡¿Y tú no me has mentido ahora. O qué?!

Balbuceabas a media voz. Y te contestaba:

- Yo a tu edad…

Ahora de vez en cuando martirizo a algún júnior. Diciéndole que yo a su edad entrenaba tantas o cuantas horas y se me pone la carne de gallina en el corazón (como decía Sabina).

 

El otro día estuve en el partido por el 70 Aniversario de Marca, España contra Argentina y cuando un histórico (de los de verdad) me empezó una frase con; “yo a tu edad…” se me puso una sonrisa en la cara y pensé… quizás los tiempos no cambien tanto en el fondo…

Yo ya lo sabía - por Lucio Angulo

La victoria de España en la Eurocopa de fútbol tuvo una repercusión planetaria, como el Mundial de basket de 2006 (Audio tv árabe, Al-Yazira)

Demagogia barata de un analista neófito de “furgol” de tercera división.

 

“Yo ya sabía que la Selección de fútbol iba a ganar el europeo” “¡macaguenrriela!, si estaba clarismo”. Razones:

 

1.   Presión relativa. Tras años de quedar apeados en cuartos. El gentío veía con algo de escepticismo poder llegar a ganar dicho europeo. ¿He dicho esceticismo? Si hasta habia promociones de descuento en productos de 1º necesidad (vease televisores de plasma de 875’’) por pasar de cuartos…

 

2.   Ausencia del eterno referente. (Don Raúl) que además minimiza su “no incorporación” para no enturbiar el ambiente. Se sacrifica por el grupo de algun modo. Similar a lo que pasó en el Mundial de Baloncesto del 2006 donde Gasol se lesionó y parecía que la cosa se ponía cuesta abajo y resultó ser una motivación extra.

 

3. Apoyo mediático. Los medios empiezan a crear un ambiente que se va contagiando. Tanto en actos, como iniciativas en forma de muñeco, eslóganes… (Me he guardado un muñeco “budú” que me recuerda a Kobe Bryant y le voy ha hacer acupuntura durante las Olimpiadas).

 

4. Ambiente propicio. La gente se hace eco del momento y se suma de forma espontánea y por oleadas en respuesta masiva con la Selección. Lo que también es llamado  “efecto dominó”.

 

5. Resurgimiento patriótico. Se empieza a generar un sentimiento patriótico al “nivel Bono”, casi. Y empezamoj a creer que ejta selección ej capá de todo. Hasta se acabaron las banderas Españolas en los “chinos”.

 

6. El entrenador diana. El entrenador hace de colchón sobre los jugadores, lo que ayuda a centrarse al grupo. Teniendo además en cuenta la que no motiva criticar a una persona que va a dejar un cargo.

 

7. Grupo renovado. Sangre nueva ilusionante se sube a un carro en marcha y ayuda, independientemente de su situación.

 

8. Bloque creado. Tanto dentro como fuera, e incluso con la prensa. Todos suman.

 

9. Crisis del país. Se dice que siempre que un país entra en crisis se apoya en el fútbol para parapetarse en él. Véase Argentina hace unos años. Nadie se acuerda de que nos suben la luz, la gasolina, los condones… (¿alguno no se había enterado?… mala cosa).

 

No son mías todas, algunas de ellas las he escuchado en el bar. Qué gran cultura la del coñac y la faria… Qué gran sapiencia bajo una boina calada...

 

Sentí un aguijonazo de orgullo en mi ánimo al oir comentar que en el bar también se dijo algo así como que el ambiente era como el de la Selección de Baloncesto. Creo que sí que es necesario que se den gran parte de estos factores, si no para ganar, sí para trabajar con tranquilidad (esto siempre ayuda a quedar lo más alto posible).

 

Sólo dar la enhorabuena al equipo de fútbol que consiguió algo histórico y esperar que Valdano, erudito en estas lides, no lea esto…

 

Lo inevitable - por Lucio Angulo

Lucio Angulo y Juan Carlos Navarro fueron compañeros de Selección en el Mundial de Indianapolis 2002, en el que España acabó birlándole la 5º plaza a Estados Unidos

Mi madre al otro lado del teléfono me da sus últimos consejos antes de un partido: “tú no vayas muy fuerte no te vayas ha hacer daño, que luego mira, el que lo sufres eres tú. Vete con cuidado, ¡sí!, ¡a ganar!, pero que tampoco tienes que hacerlo tú todo...”. Y finaliza:

  - Y sobre todo tú no te lesiones.   - Sí, mamá, sí.

 

Son consejos de madre, irracionales, cariñosos, ilógicos (¿quién busca lesionarse?, ¿quién sale a un partido a eludir una lesión?, es como aquel que dice: “yo soy un ganador”. Vale, bien, se entiende. ¿Pero, es qué hay gente que juega para perder?).

 

Pero... en una madre se tiene tanta fe que el hecho que te lo diga es una razón para que no suceda. Las madres tienen un mando magnánimo, un aura de certidumbre que te hacen sentir que no te vas a lesionar. ¡No puedes contradecirla y ya está! Pero el destino no tiene madre. Y por mucho que una madre lo ordene...

 

Como un entrenador, que antes de un partido te entrega el “scouting” (hojas donde se estudian las características del rival, sus sistemas, etc.) del otro equipo. Hoy te toca defender a “la bomba” Navarro, lees sus características: “puede penetrar a canasta con ambas manos, arma el tiro rápido por lo que es importante estar cerca de él. Cuidado con pegarse en exceso pues es listo para sacar faltas. No dejar de defenderle lejos del aro puede sorprender con tiros de larga distancia (hasta 7 metros) con buenos porcentajes. Precaución con su primer paso que no nos pille de sorpresa, excelente en tiros de 2 lanzando por encima del defensor. No enviarle a la línea de tiros libres ya que  saca así muchos puntos...”. Y llega el partido. Y Navarro te mete un triple. Y el entrenador grita:

  -¡Que no te separes! ¿No lees el “scouting”?   -Sí, entrenador, sí.

Y le decimos que sí abandonados a lo irremediable.

 

Como a una novia que te explica la blusa que acaba de ver: “es preciosa, con ribetes azules, los festones llegan hasta la rodilla; es de tirantes, muy ligera y, como para el verano, no tengo casi nada... Además es de gasa y como es blanca la puedo combinar con todo... y encima está rebajada un 30%...”.

  -¿Pero me estas escuchando? ¿Me la vas ha comprar?   -Sí, cariño, sí.

 

Y es que siempre existe lo  ineluctable, causas inevitables... certezas. Caminos que van a Roma, la lluvia que va a parar al mar, Naranjito al 82, Chanquete al barco, Romay a una falta...

El nefelibata - por Lucio Angulo

Nacho Azofra, símbolo de un equipo de cantera y a buen seguro un poco nefelibata

Ya pasó hace tiempo el último tranvía. No existe ya el sifón. Murió de soledad del sereno... fue un cambio tan lento que hizo daño.

 

E igual que muta la vida a paso de hormiga lo hace el baloncesto y con él todo lo que lo toca, como pasaba con el rey Salomón…pero no torna en oro precisamente.

 

Así nos encontramos (los jugadores de baloncesto) actuando; tan preocupados por hacerlo bien, que no nos damos cuenta que nos han cambiado el decorado. Y lo que es peor, que incluso nosotros somos parte de este atrezo.

 

Hubo un jugador, de cuyo nombre no puedo acordarme, que estuvo en un club toda su carrera. Cuando ahora no es raro ver a algún jugador dar un pase mientras en la otra mano sujeta su maleta. Supongo que en los techos de los pabellones sobrara sitio. La última camiseta retirada fue la de Buscató.

 

Empiezas a sentir que hay clubes humanos (por que ves a gente moverse), pero no humanizados. Casi te da miedo encariñarte con un compañero, por el qué pasará. Llegará el día en que se envíen los jugadores por SEUR.

 

Quizás estoy exagerando y no hayamos llegado al final del camino, lo que si es verdad es que llevamos esa dirección. Llámenme nefelibata si quieren (me han llamado cosas peores), pero era entrañable ir a ver a tu equipo sabiéndote los nombres de la plantilla desde el principio de temporada.

 

Hablando en un lenguaje que “ellos” (los altos mandatarios) entiendan, a esto le llamarían  “desposicionar el producto”. Si constantemente se rota de jugadores la gente no se identifica con las personas, con los jugadores. En este caso supongo que prefieren que se identifiquen con una marca, un símbolo o algo impersonal.

 

De esta manera al pensar en tu club favorito automáticamente y por asociación, te apetecerá abrir una cuenta corriente, cambiar de azulejos tu baño o ponerte a trabajar temporalmente.

 

Sé que no es todo tan frío como pueda parecer en estas palabras, y si lo fuese, uno puede arroparse con el dinero o quemarlo. De hecho se debería enseñar a la cantera no solo técnica individual, lanzar a canasta o como defender un pick and roll, sino ir más allá y enseñarles cómo encarar una entrevista, cómo ganarse al público con un gesto oportuno, cómo presionar a un club para inflar tus emolumentos... aunque lamentablemente quizás eso ya lo sabe…

Pragmatismo vs. Honestidad - por Lucio Angulo

Entrenadores, esos grandes desconocidos...

Scariolo contra Plaza

 

Como diría el Doctor House: “Diagnostico diferencial”. Los dos son grandes entrenadores, los dos hechos a si mismos, los dos inteligentes (uno escritor, Joan Plaza escribió “Las mantas de Angelica” y el otro estudio Derecho), los dos con carácter (Joan Plaza fue funcionario de prisiones, Scariolo tiene un pasado que lo asevera), los dos con un grupo de calidad y competitivo. Intentando sintetizar: ¿qué les diferencia?.

 

Plaza ha jugado todo el año partido a partido, con seriedad y rectitud. Siempre afrontando el partido siguiente con la misma actitud. Esto que debería parecer una virtud, puede no serlo en situaciones puntuales. Me explico con una a breve historia.

 

“Un general chino llamado Xiang Yu condujo a sus tropas al otro lado del río Yangtzé para atacar al ejercito de la dinastía Quin. Tras pasar la noche, al despertar los soldados vieron horrorizados que sus barcos estaban ardiendo. Se dispusieron a huir pero quedaron estupefactos al descubrir que había sido el propio Xiang Yu quien había prendido fuego a sus propias naves. Xiang les explico que solo tenían la opción de luchar o perecer. Esto ejerció una gran concentración y entrega en sus soldados que ganaron la batalla Afrontando la batalla con mayor lucha”. 

 

Esta pequeña historia refleja salvando las diferencias el pragmatismo de Scariolo. Él, antepone el global a la parte, la guerra a la batalla. Además, Scariolo habría jugado con más tiempo para preparar el partido y  usando incluso las derrotas en liga regular para,(explotando la culpabilidad de los jugadores), crear un ambiente de concentración y entrega mayor de la habitual. Dándole al partido, con mucho tiempo de anticipo, ese carácter especial.

 

Lógicamente existen diversos factores que habrían desgastado más al Madrid que al Málaga. Saberse favorito y tener que ejecutar lo que los números dictaban, haber estado haciendo de liebre durante gran parte de la liga regular con lo que todo eso exige… Pero creo que la actitud con la que se afronta un partido se puede fabricar y pesa en gran medida cuando el sistema de competición es al mejor de tres y no permite fallos.

 

La predisposición es medio partido. ¿Qué pasaría si, con lo ya pasado, se volviera a jugar el play off? ¿Ganaría el Málaga de nuevo?. Eso nunca se sabrá, pero creo que todo sería muy diferente. Pero como dijo Oscar Wilde : "La experiencia es un billete de lotería ganador que uno se encuentra el día después del sorteo".

Yo... Lucio Angulo

Nacido en Zaragoza. Con una madre zapatera y padre profesor de Educación Física, salimos hijos con devoción por desgastar suelas. Menor de cuatro hermanos, era el último en decidir a qué se jugaba. Por fortuna mis hermanos mayores siempre tuvieron buen tino para elegir; y yo, pues eso, a seguir el camino trazado.

Últimos comentarios...

  • sraly

    Otra vez lo volviste a hacer, enhorabuena!!!

  • Golfinegro

    jajajaja, buenisimo. QUE GRANDE ERES, LUCIO, QUE GRANDE ERES!!!!!

  • josele

    Que profundo se ha vuelto esto. Parece Redes. ¿Y no podias leer Milenium de Stieg Larsson como todo el mundo? En el fondo es envdia, es bueno. Saludón