Oda a una pachanga laboral - por Lucio Angulo

Tranquilos, chicos, que en las pachangas también se pueden hacer virguerías...

(Dedicado a mis amigetes y a la gente que le GUSTA el baloncesto).

 

Miguelón, un amiguete, me apremia:

- Pero pásate a vernos, tío, ¿qué vas ha hacer? Si van a estar todos: “El Barco”, “Rubencio”, “Villalba”, “El Matu”…

 

Estoy saturado de baloncesto, pero decido pasarme a verles jugar. Me doy cuenta nada más entrar; no me voy a saturar. “Eso” no es baloncesto. Tendría que ser muy benévolo para definirlo así. (Nota mental: Si algún día se me ocurre llegar a ese estado, pedir a alguien que me sacrifique).

 

La pista de baloncesto se paga a “pachas”, igual que los árbitros (creo que por eso les insultan con tanta saña. Es lo más parecido a la prostitución. Pagar a alguien para que te joda).

 

Cuando llego, 10 minutos antes del inicio del partido, estoy convencido de haberme confundido de pabellón. Solo hay 4 personas echando unos tiros. Luego me entero que tienen 20 fichas pero que a duras penas llegan ha hacer un quinteto digno (¿he dicho digno?, un quinteto).Veo a Miguelón, el diálogo transcurre así:

- ¡Qué pasa! ¿No empezaba a las 12 h? - Si claro, pero todavía quedan 5 minutos. - … (Nota menta: Si algún día llego a este nivel de apatía, cuestionarme realmente si debo colgar las botas…y yo con ellas)

 

Cuando son las 12 h. Ya son 4 jugadores (¡bien!), los árbitros no están y llega uno lesionado. El diálogo transcurre así:

- (Miguel al lesionado) Cámbiate para que seamos 5 y luego te quitas. - ¿¡No ha venido ¿¡”El Matu”!? Joder este “gachó”… - …

 

Empieza el partido a las 12:25, son 4 y medio. A las 12:30 llega “El Matu”. Sale, se pega 2 carreras, le pitan una falta.

- ¡¡ARBITRO SUZNORMAL!!   Le pitan técnica.   (Nota mental: Toma sentido la frase “una retirada es una victoria”).

 

Mientras tanto ha llegado Diego, todos se alegran y le miran como si fuera una bombona de oxígeno; piden el cambio 3 a la vez.

 

”Rubencio”, apoyado en sus rodillas, se concentra en recuperar oxígeno. Hay un tío corriendo que se parece a mi amigo “Villaba”, pero éste es amorfo, informe, indeterminado... “Barco”, cual boxeador, ha hecho suyo el centro del parquet y va de línea de tres a línea de tres farfullando, “tirar, tirar sin mi”. Miguelón, no pierde la fe: “¡vamos, tíos!”.

 

Miguelón es un fenómeno que se pega corriendo sin parar de un lado a otro sin ni siquiera mirar el aro; eso es secundario dice, “si esto es para hacer deporte y mantenernos sanos”, dice mientras se enciende un DUCADOS…   

Perdemos de 20 ptos.   

En el bar charlamos, nos reímos del otro equipo, bebemos unas cervezas frías, nos desternillamos con la técnica del “Matu”; en fin, nos lo pasamos bien. Se hacen las 15 h. (Nota mental:  ”soizs miz amigros, ossz quieror un huevo, ejto hay ke repetirlo”). Acabamos cantando el himno inventado de nuestro equipo de laboral entre vítores y abrazos.

 

¡¡¡¡VIVA LA PACHANGA!!!!

¡Sólo es agua, Churri! - por Lucio Angulo

No te pierdas el monólogo de inicio de "Trainspotting". En la vida, hasta la felicidad es una elección...

 

"Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compac-disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales; elige pagar hipotecas a interés fijo; elige un piso piloto; elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama…".

 

Este es el inicio del gran monólogo de la película Trainspotting, que sigue y es grandioso. Elegir; qué privilegio y qué castigo en esta sociedad donde las ofertas se multiplican.

 

El otro día mi novia me dijo: "vete al ZAS y compra agua". (Mi novia es así, expeditiva; pero me quiere, eh!).

 

Tened cuidado amigos. Algo tan inocente puede convertirse en una trampa mortal o en una Guerra Civil con alpargatas.

 

Cuando volví me dijo con tonillo insatisfecho: "¡Ah!, ¿¡ésta has comprado!?". En este momento sabes que la has cagado. No sabes dónde, ni cuánto, pero la has cagado. Aquí entra mi duda (mal hecho, ante una novia no se duda; ¡se asiente!) y barajé dos opciones para contestar.

 

OPCIÓN A: Con tono aterciopelado: "Si, cariño, ésta". (El "cariño" en medio de la frase parece casual pero NO, está estratégicamente pensado. Es la vaselina, el elixir bucal, que suaviza y da frescor).

 

OPCIÓN B: "Cariño…hay agua que va desde 0’13 a 0’32 € el litro; a golpe de vista unas 12 opciones sin contar las de sabor, con gas…las hay de mineralización débil, de composición equilibrada, indicadas para la salud infantil, recomendadas para prevenir la obesidad, nacidas en el Macizo de Penyagolosa, bajas en sodio, ricas en magnesio y calcio, del manantial de Fontcalta, de precio familiar, del Parque de Montseny (declarada reserva de la biosfera por la UNESCO…casi nada), que purifican el organismo desde el interior (que vete tu a saber como se hace eso), de Sierra Nevada, con vierte fácil del manantial de Font Sacalm, agua para beber mientras haces deporte…cariño…cogí la que tenía más cerca".

 

Lógicamente ya supondréis que opción elegí yo, que siempre me he caracterizado por mi carácter…la misma que elegiríais vosotros, claro. (Solución *)

 

Aquí viene la reflexión; si para elegir algo que es incoloro, inodoro e insípido hay que hacer un Master en Acuíferas y Bioquímica, ¿cómo elegir 12 jugadores más un entrenador con staff técnico incluido de serie y que además funcione? Vale que haya presidentes incoloros, entrenadores insípidos, pero nunca vi jugadores inodoros. Como veis una elección clara como el agua.

 

* ¡¡¡¡¡La OPCIÓN A, te crees que estoy loco!!!!!

Triángulo equilátero - por Lucio Angulo

Alberto Angulo, hermano de Lucio y el mejor tirador de 2 puntos que ha habido en Europa en mucho tiempo

Hassan vende clinex. Hassan está siempre en el semáforo de la plaza de la Constitución. Lo veo todos los días cuando voy a entrenar. Un día le pregunté que cuántos "noes" recibía por cada uno que sí le compraba clinex. No me entendió. Le dije que cuántos clinex vendía. No me entendió. "¿Vendes mucho?", gesticulé. Un "no" escuálido salió de su boca. ¿A cuántas personas ha de ofrecer sus clinex Hassan para que uno le compre?.

 

Suena el teléfono; una voz con marcado acento colombiano se oye al otro extremo:

¿Tiene un minuto, caballero?.

No, gracias, no me interesa.

Me llamo Consuelo y llamaba para ofrecerle nuestro producto, que...

No, no en serio, gracias.

No sé que producto es. No sé si es un timo, una oferta, una oportunidad. Lo que si sé es que no es la primera llamada ni la última que hará Consuelo.

 

Alberto, jugaba al baloncesto. En el pabellón, hacía tablas de tiro y solía engañar a algún amigo para que le recogiera los rebotes. Tiraba en 12 posiciones, 25 tiros en cada uno. A esto hay que sumarle 100 tiros libres. 400 tiros cada día más los que hacía en cada entrenamiento.

 

Hassan, Alberto y Consuelo no se conocen, pero tienen más en común de lo que ellos creen. Se ven por la calle y no se perciben, pero tienen un mismo fondo que hace que cada día se levanten de la cama y encaren el día. Perseverancia.

 

Un día, un conocido de Alberto le paró por la calle y le dijo:

Ya te he visto en la tele metiendo canastas, ¡tú si que tienes suerte!.

Alberto sonrió, asintió y nos marchamos a hacer tiro. Alberto es mi hermano. Hassan y Consuelo son producto de mi imaginación, pero no duden que hay más de los que ustedes piensan. Y tarde o temprano tendrán sus frutos. ¡Ánimo!

La escalera invertida - por Lucio Angulo

Steve Francis, apodado "Franchise (Franquicia)", curiosamente nunca ha sido jugador franquicia

Un estudio realizado en Casetas (Zaragoza) por los insignes catedráticos Celedonio Mancilla y Marcial Fuertes ... no cuela, ¿verdad?. Los estudios generalmente se hacen en Massachussets o en Michigan, y los autores suelen tener nombres como Phill Dorowski o Richard Johnson (ya se sabe que lo extranjero engancha más). Al caso, si este hipotético estudio se hubiese realizado nos revelaría que: "Cuantas menos actitudes tienes para realizar una actividad, más alto subes en el escalafón empresarial". Pondré un ejemplo para intentar explicar a Celedonio y Marcial.

 

Cojamos un deporte a boleo: el baloncesto. En el baloncesto, si se tienen actitudes para jugar al baloncesto, uno se dedica profesionalmente, para vivir de ello. En el hipotético caso que no se consiguiese, se buscan variantes, una posibilidad es ser entrenador; éste ejerce autoridad sobre el jugador. Si ser entrenador fuese una tarea para la que no se tienen actitudes, posibilidad o suerte se busca otra posibilidad; una posible opción para vivir de cerca el deporte que quieres y ser parte activa es ser árbitro, quien impone orden y mando en las canchas sobre jugadores y entrenadores. En el caso de no acceder a algo cercano a lo que te gusta, buscas vincularte a éste desde fuera (que con los conocimientos adquiridos en el camino cae por peso propio): crítico de baloncesto. De esta manera, puedes ordenar y controlar (gracias al poder mediático) desde la barrera el juego en el que no te dejaron participar. Ejerciendo dicho poder sobre jugadores, entrenadores y árbitros.

 

De este modo, de una parcela más activa se pasa a ser más sedentario y a ejercer más potestad sobre lo que deseaste. Una hipótesis posible: ¿podría ser que quien no pudo alcanzar su sueño vuelque esa frustración sobre quien sí lo consiguió?, (sea en el ámbito que sea).

 

Puede parecer simplista esta ecuación y no creo que el modelo NBA sea el más adecuado en este apartado, me refiero a que los jugadores dispongan de mucho más poder. Pero si la NBA es la antesala de la ACB y vamos copiando reglas, normas, metodología ... ¿por qué no algún día los equipos se hacen alrededor de un jugador franquicia?

 

Actualmente todo se mezcla y habría mil ejemplos para tirar el estudio por los suelos pero, ¿y si Celedonio y Marcelo tuviesen razón...? Qué miedo, ¿no?

Pívots, ¿el eslabón perdido? - por Lucio Angulo

Yo antes era el alto de casi todo…hasta que me junte con los de mi especie y pasé a ser “normal”. No es fácil ser alto. Es complicado en esta España de “landismo”. Por desgracia esto nos ha perseguido a los altos toda la vida. Por ello he decidido recopilar las cinco frases (más una) que he oído con más frecuencia en mi vida, ordenadas según el lugar de aparición:

1- “Más alto que un pino, más tonto que un pepino”. (Colegio). Esta frase era tan simple, tan nimia, que cuando te la decían te quedabas con cara de Yola Berrocal, sin entender por qué te quedabas tan pillado y sólo se te ocurría decir: “Y tu más”. (¡¿?!)

2- “¿Qué tiempo hace por ahí arriba?”. (De marcha). Cuenta la leyenda que un día se lo preguntaron a un tipo muy alto y desairado. Éste, al escucharlo, se volvió tranquilamente y le escupió diciéndole: “lluvioso”…

3- “Tú te comes un yogurt y te caduca antes de llegar al estomago”. (Familiar). Yo no como yogures; me agrian el carácter... ¡gili…!

4- “¡Co!, zagal, tu pa’ coger higos… (Continuación inequívoca  o contestación) pero a coger zanahorias te gano” (lo de zanahorias es sustituible, tomates, melones…). (Pueblo).La zanahoria…la zanahoria…me la vas a….nrsnrghfgyj…

5- “Si yo tuviera tu altura…”. Esta frase se deja siempre sin acabar. ¿Qué haría que yo no hago? ¿Coger más higos?

Más 1-  “Angulo, por chulo, te van a  dar … (por la rima).” Sé que no tiene que ver con la altura, pero esta frase entra por meritos propios. Un chiste que me persiguió también fue el siguiente.

Estando los soldados en el cuartel, el Cabo los reúne y grita:

-         ¡¡Esta noche la repartición del pollo se hará por apellidos!!

-         ¡¡Señor, si, señor!!

-         ¡¡Baeza, la cabeza!!

-         ¡¡Peruga, la pechuga!!

-         ¡¡Ayala, el ala!!

-         ¡¡Angulo…

-         ¡¡Señor, no me gusta el pollo!!, ¡¡señor!!!

 

Tenemos una broma los jugadores de baloncesto con los pívots (posición más cercana al aro, por lo general, los más altos, de la clase y del equipo). La broma consiste en decir que son más “cortos”, valga la antítesis, intelectualmente. Ahora y aquí, quiero romper una lanza.

 

Los pívots son casi como personas, a veces les hablas y te ponen una cara… como que te entienden. ¡Bais, bais! No se enfaden, que es broma… no te entienden.

 

Para acabar este escrito, después de aclaraciones y chistes, os dejo un sudoku (imagen adjunta).

Yo... Lucio Angulo

Nacido en Zaragoza. Con una madre zapatera y padre profesor de Educación Física, salimos hijos con devoción por desgastar suelas. Menor de cuatro hermanos, era el último en decidir a qué se jugaba. Por fortuna mis hermanos mayores siempre tuvieron buen tino para elegir; y yo, pues eso, a seguir el camino trazado.

Últimos comentarios...

  • sraly

    Otra vez lo volviste a hacer, enhorabuena!!!

  • Golfinegro

    jajajaja, buenisimo. QUE GRANDE ERES, LUCIO, QUE GRANDE ERES!!!!!

  • josele

    Que profundo se ha vuelto esto. Parece Redes. ¿Y no podias leer Milenium de Stieg Larsson como todo el mundo? En el fondo es envdia, es bueno. Saludón