¿Dónde está la paloma de Kant? - por Lucio Angulo
Fernando Martín no hubiera sido el mismo sin Norris; Norris no hubiera sido el mismo sin Fernando Martín...
“La ligera paloma, que siente la resistencia del aire que surca al volar libremente, podría imaginarse que volaría mucho mejor aún en un espacio vacío”. Kant.
Con miedo a generalizar, creo que actualmente hemos sufrido un acomodamiento en nuestras actuaciones y más precisamente para con nuestros retos. Este acomodamiento hace que cualquier resistencia la tomemos más como una amenaza que como una ocasión.
Temo pecar de nostálgico, pero creo que en las generaciones anteriores se luchaba a ‘brazo partido’, con denuedo. Entendiendo que los obstáculos eran inherentes en la vida. Y muchas veces chocar contra ellos sólo produce dolor de cabeza y resulta más sabio asumirlos, trabajar para superarlos y sacar consecuencias.
En la metáfora de la paloma de Kant, aquello que nos permite avanzar, el aire, es también aquello que nos limita, la resistencia del aire.
Sé que no se puede generalizar (existen excepciones en muchas parcelas de la vida, incluida el baloncesto, como los “Juniors de Oro”) pero noto, de un tiempo a esta parte, que la gente “cede” con más facilidad ante las adversidades.
Particularizando con el baloncesto, debemos de entender que un defensor más férreo no es una incomodidad mayor, sino una manera más rápida de mejorar. Debemos entender que un entrenador más duro no es un castigo, sino una oportunidad de formar nuestras capacidades y sacrificios. Debemos entender que, incluso un arbitraje complicado, es una manera de construir nuestro carácter… Quizás quien antes entienda esto más posibilidades tendrá de éxito.
Jugar sin resistencia nos hará caer en la comodidad, en la falta de sacrificio, en la molicie…
Cualquier cosa que merezca la pena en la vida requiere un sacrificio y cada uno valora cuanto está dispuesto a sacrificarse.
Por 1900 existió un ajedrecista llamado Spielmann, en su libro 'El arte del sacrificio en ajedrez' comentaba, que los sacrificios verdaderos son aquellos donde no se obtiene ventaja material en las 4 ó 5 jugadas siguientes, sino aquellos que debilitan la posición del rival. Esto creo que es aplicable a la vida. Trabajar, no para un beneficio inmediato, sino por que es el camino, a largo plazo, de los resultados y es, seguramente, la actitud más constructiva.
Spielmann daba cuatro claves para realizar un sacrificio: fiarse de la intuición, de la experiencia, del análisis de la posición y del valor. A pesar de que el sacrificio da ventaja material al rival, éste se ve obligado a realizar movimientos que se salen de su plan y que por tanto son movimientos inconvenientes, lo que conduce a que su posición se vuelve desordenada.
Esto podría aplicarse más visualmente a un partido de baloncesto. La sana lucha entre dos entrenadores… pero hay que ser consciente que en la vida uno no tiene más contrario que uno mismo… y la resistencia es lo único que nos mantiene en vuelo.


