Sáez: ¿tiene razón o un ataque de cuernos? - por Pat Garrity

Sáez insiste en sus críticas al COE, antes las cámaras de TUBASKET.com

La experiencia me dice que hay determinada gente a la que no hay que verle mucho más que lo que se ve en los medios para saber cómo es. José Luis Sáez es uno de ellos. Simplemente siguiéndolo por los papeles se sabe quién es.

 

Por eso, el alarde de espíritu olímpico del presidente de la FEB, cargando contra el presidente del COE cuando el tronco del árbol acaba de rozar la tierra, no es con espíritu de mejorar las cosas para 2020. Es, huelga decirlo, para mejorar SUS cosas.

 

Pasando del contenido de lo que dijo (a la frase “Alejandro Blanco se ha preocupado más de su proyección personal que del movimiento olímpico” sólo puede seguirle el sabio refranero español: “Le dijo la sartén al cazo”), sobre todo porque es posible que tenga razón en lo que dice, lo que parece evidente es que la habilidad de Sáez para moverse en las cloacas burocráticas y mediáticas le ha servido para dar este golpe de efecto.

 

Atendamos a los hechos mediáticos. El día 4 de octubre, sin venir a cuento, Alfredo Relaño la suelta en su columna: “por qué Pepe Sáez no cuenta para el COE” http://www.as.com/opinion/articulo/31-votos-singapur-32-copenhague/dasopi/20091004dasdaiopi_1/Tes, y al día siguiente llega la ‘rajada’ en Marca. http://www.marca.com/2009/10/05/mas_deportes/madrid_2016/1254764171.html Repartiendo juego mediático, que no se diga.

 

Sáez sabe que España necesita un culpable por el fiasco (¿fiasco?) de Madrid 2016, y él se lo va a dar. Luego se sabe que Sáez quiso ser vicepresidente del COE y Blanco pasó de él, y el presidente de la FEB no se corta: “O que me llegue una carta el 30 de septiembre, diciéndome si quiero estar en alguna Comisión, después de haber nombrado 178 personas... ¿Creen que es el lugar del baloncesto?”. Ataque de cuernos máximo, pero siempre poniendo la palabra “baloncesto” cuando quiere decir ‘yo’.

 

En la última reelección del presidente del COE (abril de este año), Blanco obtiene el apoyo de 58 de las 59 federaciones. ¿A que no os imagináis qué federación no le votó? No os lo digo, golosones. Lo que sí sé es que se parece bastante a la última reelección de Sáez: único candidato, aclamación popular. Si el baloncesto español es listísimo reeligiendo a Sáez, ¿es tonto el movimiento olímpico?

 

Parece evidente el ataque de cuernos ‘saeciano’. Parece evidente la vendetta personal. Parece evidente el momento en que se hace, cuando antes nadie sabía nada de esta inquina. Ojo que no digo que Sáez no tiene razón en lo que dice, que muy posiblemente la tenga, y ojo que no digo que esté bien que se haya ninguneado a Sáez, maestro en estas lides de moverse en las alcantarillas políticas. Lo que sí digo es que parece evidente, en fin, quién es José Luis Sáez Regalado.

Y Dusko se cargó al TAU - por Pat Garrity

Duda del que no duda... ¿Duda Dusko?

Dusko Ivanovic tiene una visión extrema el baloncesto. Demasiado extrema. Cuando topas con tíos que tienen la misma visión extrema del asunto (Scola, Nocioni, Calderón), la cosa marcha. Cuando no, estás jodido.

 

No es casual que Pete Mickeal vaya a desfilar a Barcelona y que Prigioni pida irse. El vestuario baskonista estaba hasta el gorro del entrenador, un tipo que echa del banquillo al lesionado Barac por no llevar el polo del equipo; que hace entrenar tres horas a sus destrozados jugadores la tarde antes del cuarto partido de la final; uno que multa por cada minuto que llegues tarde a la habitación del hotel.

 

Pero lo estaba como todas las temporadas, no se engañen. Sin embargo, cuando ahí estaba Nocioni o Scola, los jugadores ganaban 'contra el entrenador'. En plan: "te vas a joder, que vamos a ganar". Y, con los años, acababan adorando a Ivanovic, como cuando te das cuenta de que el profesor que tanto te exigía en el instituto te estaba haciendo un favor.

 

Aquellos jugadores tenían hambre. Querían ganarse el futuro, tenían ansias de NBA, y sabían que al lado de Ivanovic podían ganarlo todo. Eran jóvenes. No es lo mismo esos chavales que tíos de 'treintaytantos' que quieren ganar, sí, pero no tienen una vida por conquistar. No es lo mismo el Nocioni que devoraba los aros que el Mickeal que, siendo el 'black Nocioni' (¡si hasta ambos son unos locos de la pesca!), tiene 32 tacos y quiere títulos, pero que no le controlen cuándo llega a la habitación.

 

Dusko resta años de vida competitiva a los jugadores. Un año con él es año y medio con otro. Si tienes 30 tacos, te piensas si ir a jugar para él. Por eso, este TAU, que tiene a tres de sus mejores jugadores en la treintena (Rako, Mickeal y Prigioni), no es el ideal para el montenegrino. ¿Qué hacer? ¿Renuncias a Dusko o a los jugadores? Querejeta parece tenerlo claro: Dusko es intocable. Así que más vale que afinen y fichen a gente joven, con hambre y buena. El mercado natural del TAU. A este equipo, de momento, el técnico se lo ha cargado.

Ricky, preso en la Penya - por Pat Garrity

En torno a Ricky se manejan cifras multimillonarias, pero él sólo ve la pasta, casi ni la toca...

¿Y ahora qué? El padre de Ricard Rubio firma un contrato a todas luces abusivo (gana 9.000 euros al mes, tiene una cláusula variable de casi seis millones de euros…) cuando el chico es menor. El chico juega que la revienta, más de lo que nadie podría imaginar, y se encuentra que en el primer año en el que es elegible se puede ir al draft con todo el hype del mundo: aunque no esté jugando todo lo bien que podría (es lo que tiene hacerlo con una mano rota y no poder descansar), está en boca de todos y en los Estados Unidos se le ve como una especie de salvador de un draft mediocre. Es el momento de aprovecharlo. Pero, ay, la cláusula.

 

Nadie sabe cuál es la buena opción para Ricky. En términos de ir a la NBA sí o sí, la ola buena es la de este año. Se prevé un draft muy bajo en calidad y Ricky es una auténtica sensación allí, es bastante probable que quede entre los tres primeros. Pero, ay, la cláusula: ¿Y si los equipos se acojonan con el buyout (cláusula de rescisión) y lo eligen más atrás de lo que sería normal? El caso de Maciej Lampe, el green room de segunda ronda, todavía resuena. Aun así, de elegirlo entre los tres primeros, Ricky sacrifica un pastón, casi todo lo que gane con su contrato de rookie, por irse ya. Como si no hubiera sacrificado ya bastante dinero con su actual contrato, a pesar de esa subida unilateral de la Penya.

 

Pongamos que renegocia con la Penya y juega un año más, con la cláusula en (un suponer) dos o tres millones. Le tocaría ‘chupar’ un año más de Joventut, un club que, deportiva y económicamente, no va a ofrecer a Ricky nada del otro jueves para la próxima campaña. ¿Alguien se imagina a Ricky sin jugar la Euoliga? Y además, ¿quién garantiza que el draft del año que viene sea tan propicio como éste? ¿Quién puede saber si el ‘efecto Ricky’ no se enfriará? ¿Quién sabe si el draft del año que viene no tiene a ocho superclases y Ricky cae fuera del top 10, con un contrato con el que pagar la cláusula también le deje sin un duro?

 

La otra opción es cumplir los dos años de contrato que le quedan e irse libre. Tal y como está la Penya, no sería la mejor opción para el base ni de lejos.

 

Entonces, ¿qué hacer? El chaval lo tiene jodido. Si yo fuera él, o me iría ya o ficharía por otro club dos o tres años y me iría libre entonces. Sólo tiene 18 años, puede esperar. Pero, ¿qué club va a pagar los 4,5 millones de euros que vale hasta el 30 de junio, o los seis que vale después, para tenerlo sólo dos temporadas? Alguno muy rico, alguno que gestione un pago de Ricky por irse a la NBA que lo compense o alguno que quiera dar un golpe de efecto tal que salga en todos los telediarios. Lo único que está claro es que Ricky Rubio está preso de la Penya.

Siro y Chechu - por Pat Garrity

Chechu Biriukov: seguro que cuando jugaba no decía tantos tacos...

Por los nombres, podrían ser un par de superhéroes patrios del cómic, un ente bicéfalo de simpáticos detectives. “Chechu y Siro, no fallamos un tiro”, podría se su eslogan. Pero no. Son comentaristas televisivos (de la Euroliga en Telemadrid), hiperbólicos, forofos, divertidos para muchos (para mí) e insoportables para otros. En cualquier caso, venden el muñeco, que diría el maestro Montes. Y eso, en estos tiempos de depresión baloncestística (también) vale un potosí.

 

Algunas verdades sobre la pareja:

Chechu habla un castellano regulero. Después de 20 años viviendo, es verdaderamente meritorio parecer tan ruso. De todas maneras, es más fácil decir su primer apellido, rudo, que el segundo, español. Eso ha sido así de toda la vida.

 

De Chechu sorprende lo poco que parece, a veces, que sabe del puro juego. Entiendo que el baloncesto ha evolucionado mucho desde que él jugaba, pero ¿tanto como para que le falte tanta capacidad de análisis técnico? Su comentario “lo importante es que hemos ganado”, cuando Siro le preguntó por el análisis del partido en la cancha de Maccabi es ciertamente histórico.

 

No son una pareja narrador-comentarista. No interactúan, no se dan espacios ni pasos. Siro narra y Chechu cuela algún comentario, onomatopeya o protesta en medio, por encima.

 

Siro raramente escucha a Chechu. Sigue a lo suyo, como el abuelo que te está contando algo y, cuando tú metes baza, continúa como si nada.

 

Chechu siempre da la razón a Siro. Si Siro dice “el Madrid está atacando bien”, Chechu dirá que sí. Si Siro dice “el rosa y el rojo combinan de maravilla", Chechu dirá que sí. Imagino un diálogo tipo: “Tengo entendido que el sacrificio de un niño mirando a La Meca hará que el Madrid gane”. Chechu no sólo no rebatirá el comentario, sino que le dará a Siro el teléfono de alguno de sus sobrinos. Todo porque “ganemos”.

 

Para Chechu, el Madrid nunca hace falta. A no ser, claro, que Siro diga que es falta.

 

Si Chechu grita “¡No!” en un triple del rival del Madrid, hay un alto porcentaje de posibilidades de que el balón entre. Eso es así.

 

Dicho todo esto, soy fan de esta pareja. Sin ironías. Venden pasión por el basket, que es más de lo que hacen muchos otros eruditos. Aun así, todas las noches rezo a San Nacho Azofra para que alguien reúna otra vez a Montes y Daimiel.

Marc, el intocable de Memphis - por Pat Garrity

Y todo ello arrastrando el apellido más "pesado" del baloncesto español...

Marc Gasol es el más maduro del vestuario de los Memphis Grizzlies. No es que sea difícil (es, de lejos, el más joven de la NBA y es el único equipo que ha llegado a poner tres novatos en el quinteto inicial), pero sobre todo tiene que ver con la educación de Marc, alejada sideralmente de la de sus compañeros.

 

La gente tiende a identificar a las ovejas negras del vestuario de los Grizzlies con Rudy Gay y OJ Mayo. Porque tiran mucho, como si tiraran por su cuenta, sin que se lo dijera el entrenador. No parece realista. Ronald Tillery, el periodista de cabecera de la franquicia, escribía no hace mucho que Marc y Mayo eran los dos únicos jugadores que parecían afectados tras una derrota. En la pista se ve a Gasol hablando constantemente con Gay. ¿Quiénes serán esos que, según Marc, “sólo ponen excusas”?

 

Desde luego no Mike Conley. El hijo del legendario saltador de triple fue defendido por Marc negando la oportunidad del traspaso, en un movimiento que sólo se puede permitir un jugador con verdadero peso en una franquicia. ¿Acaso no es el español un novato? ¿No sería un suicidio para otro declarar lo que declaró? Para el catalán no.

 

Parece evidente que es uno de los capos del vestuario. Una ‘rajada’ así no queda impune en ninguna parte, ni siquiera en Memphis, donde no ha habido ni atisbo de reprender al jugador. Además, Gasol es uno de los tipos más inteligentes que habitan el planeta basket y, por la experiencia de su hermano y su entorno, debe estar muy bien aconsejado. Así que si hizo esas declaraciones es porque sabía lo que hacía.

 

Los Grizzlies saben que Marc quizá no sea el jugador sobre el que construir una franquicia, pero sí que todos deben escucharle. Que su educación baloncestística, su actitud, su forma de entender el basket ‘team oriented’ -que dicen los americanos- y su experiencia deben guiar el progreso del equipo.

 

Porque Marc es un veterano con 23 años. Ha sido campeón del mundo, ha vivido la presión de tener un equipo a su espalda (Akasvayu) y ha sobrevivido a su apellido y a toda la presión que se le ha venido encima. Tiene 23 años y es un rookie, sí, pero sabe más que nadie en ese vestuario. Nadie se le acerca siquiera en ese aspecto. Además, vino adaptado de casa, no necesita ese proceso aclimatación a la vida de allí. Vale más de lo que dicen sus números. Quizá, él sea el futuro de una franquicia entera.

Yo... Pat Garrity

Contar lo que no te cuenten, hablar de quien no te hablen y mirar donde los demás no miren. El periodismo y el baloncesto como excusa más que como fin. Éste es mi blog, el que nace el año en que Él dejó de jugar y se puso corbata. Aliviaré mi luto escribiendo.

Últimos comentarios...

  • Casper

    "Dusko fracasó en el Barça y se ha estrellado con este TAU". Ganar supercopa, copa, a un partido de la 6ª final four consecutiva y perder en la final de la Acb ¿eso es estrellarse? Estoy de acuerdo en que el TAU de Dusko siempre empieza muy fuerte con el objetivo de estar en todos los saraos siempre metido, a consta de llegar un poco menos explosivo al final, cuando por ejemplo este año hubiera perdido la final de la Acb de todas formas porque el Barsa era mejor. En una final puedes ganar o perder, pero yo comparto la teoría de Josean de la "obligación" (también de cara a los patrocinadores) de estar siempre y a lo largo de todo el año en los puestos de arriba. Luego se podrá ganar o perder pero estar siempre. Con esta filosofía mirad que réditos le está dando al Baskonia, en una ciudad de 250.000 habitantes con lo que ello conlleva de todo. Se puede seguir la filosofía de los ganadores o no, pero que me digan al madrid, unicaja, pamesa...que han ganado los últimos años...

  • pauet

    Creo que PAT tiene razón, en Barcelona no lo queremos ver ni en pintura, era de los nervios, si un jugador fallaba lo cambiaba... así no hay manera de dar confianza, quema a los jugadores y al publico, en Baskonia hizo grandes cosas y lo quereís pero creo que le falta un pto para ser un gran entrenador, en la final Pascual le ha dado un baño tactico y ha ido a remolque, no ha sabido cambiar la tendencia que se giro en favor del Barsa en los cuartos de la euroliga, y eso es penoso pq Pascual tampoco es un entrenadorde campanillas

  • Pascual

    Tienes razón en Can Barsa ya lo sufrimos bastante, Ivanovic es capaz de hacer un equipo bueno y compensado como el Tau en un mar de nervíos, parece que en Vitoria lo idolatran... pues francamente para ellos todito!