El Coach 10 - por Lucas Victoriano

Michael Jordan, el Maradona del basket

Página de basket, blog de basket... pero soy argentino y no puedo abstraerme de lo que sucede en mi país y menos de los últimos acontecimientos deportivos. O mejor dicho, de un derecho de estado porque estamos hablando de fútbol.

 

“El Gran Pelusa” como le llaman acá será el entrenador de la Selección Argentina de fútbol y la repercusión que ello genera es imposible pasarla por alto. Lo que me llama la atención del caso es que se cuestione su mínima experiencia en los banquillos, si será capaz de guiar a las estrellas emergentes y a las ya contrastadas, en su nueva faceta de coach.

 

Ahora, yo me pregunto: si Su Majestad, Michael Jordan se postulara un día como entrenador de la selección de EEUU, ¿habría también algún osado dispuesto a cuestionar su debut como entrenador?, ¿le  negaría alguien la oportunidad?, ¿dudaría el más pintado de su capacidad como buen entrenador.

 

La historia presenta buenos y malos ejemplos, pero es innegable el derecho que se ganaron por todo lo logrado como jugadores. Por  el equipo, por la ciudad, por el país... Esto no significa que todo genio con el balón lo sea también con la pizarra, pero por favor, no cuestionen su sabiduría del deporte que practicaron. ¿O es que creen que Jordan era así de bueno sin saber leer los partidos, sin saber las debilidades de los rivales o sin saber llevar a un grupo de jugadores como líder indiscutible?

 

¿Creen algunos que Maradona será menos escuchado que el más reputado y respetado de los entrenadores? ¿Quién duda que sus consejos serán validos cuando él ha estado en la arena ante miles de rivales y frente a todo tipo de situaciones adversas?

 

¿Y la presión que le quitará a sus jugadores? ¿Y el revuelo que genera su sola presencia...? Tanto engrandece aún más los negocios de la AFA (Asociación Argentina de Fútbol). La prensa, en una semana, le ha prestado casi más interés que a las elecciones en EE.UU.

 

Yo, desde acá, le deseo lo mejor: se merecía una oportunidad. Le puede ir mal, regular, bien o excelente pero, ¿qué entrenador no corre ese mismo riego? ¿Quien tiene más derecho que él por lo hecho por y para el país?  ¡¡¡Suerte Diego!!! Y animo también al gran MJ por si algún día se anima a dirigir a la selección de Estados Unidos. Sólo ese día volverá a ser el “Dream Team”.

¡Qué crack...! - por Lucas Victoriano

¿Quién es el crack? El vídeo te sacará de dudas... La canción se llama "Breaking the habbit" (Rompiendo la costumbre), pero él sigue siendo el mismo...

Los pormenores, los detalles, esas pequeñas cosas... hacen de un buen jugador un crack. Bueno, pues yo conozco a un crack mundial, a un fenómeno y cada vez que le veo (muy de vez en cuando a mi pesar...) está bien, es decir, igual.

 

Cambiar no significa hacerlo siempre para mal, y eso que este personaje podría haberlo hecho, ya que en su alrededor cambiaron muchas cosas vertiginosamente.

 

Voy a contaros, como ejemplo, una anécdota graciosa (al menos lo es para mí...): el tipo hace cuarenta y tantos puntos en un partido y yo ni enterado; sin embargo cuando me conecto a Internet y nos saludamos, lo primero que me dice es lo mal que he tirado en mi partido de Liga LEB contra no se bien qué rival. Me quedo pasmado, porque también sabe lo qué pasa en Italia, en Argentina, en todos los rincones del planeta... Y es, ni más ni menos, porque le gusta esto, lo ama y ni el entorno en el que vive ni los millones que le pasan por su lado le desconectan de su hábitat natural.

 

Estudioso de esto, no solo juega bien, sino también lee a la perfección los partidos, sabe qué hacen los rivales y seguramente casi nada o casi nadie le sorprenda.

 

Los que nos sorprendemos somos nosotros, los otros, lo que estamos fuera de su día a día, los que le vemos de vez en cuando (una vez al año tal vez...). Esos que cuando le vemos por tele y jugamos a su lado, vibramos con sus fintas y nos tranquilizamos cuando va a la línea de libres en los finales de partido. Porque nos hace disfrutar, sonreír, gritar, levantarnos de la cama o no ir a dormir. Los que te conocemos te agradecemos tu grandeza, tu humildad, tu cariño. Suerte y todo lo que tienes y conseguirás bien merecido lo tendrás.

 

Y ojala pronto te recuperes.

La pretemporada querida - por Lucas Victoriano

Lucas Victoriano, todo un veterano con mil pretemporadas a la espalda

 ¿La temporada es la culminación de la pre temporada o la pretemporada el inicio de la competición? He aquí la cuestión.

 

Porque cuando se cocina el resultado de la liga regular es en el arranque, en la pretemporada: se aceita la maquina, se pule la carrocería y se la pinta de color esperanza.

 

Todos los comienzos son difíciles. Retornar de unas vacaciones siempre es duro. Llegas con las chanclas llenas de arena para ponerte las de correr…, no ves el balón en las primeras semana y te crees Usain Bolt en las distintas pruebas.

 

Análisis y estudios para ver lo sano que estás. Pero antes de saber los resultados y sudando la gota gorda, te acuerdas de los excesos vacacionales.

 

Conocer a tus compañeros, la ciudad y el club. Los que repiten hacen de cicerone; los nuevos abren los ojos como búhos; más de un americano, del norte, quemó su coche por ir en primera kilómetros y kilómetros pensando que era automático… Los hay que se olvidan las zapatillas y miles de anécdotas más.

 

En mi primera pretemporada lo primero que hice fue ir al gimnasio del INEF de Madrid. Iba a ser mi primera vez con los jugadores de la primera plantilla del Real Madrid; mis cosquillas en el estomago no me dejaron desayunar y me sudaban las manos.

 

Aparqué el coche en una cuesta y me bajé pensando en encontrarme a los mejores jugadores de Europa, en cómo me recibirían… En eso escucho la alarma de un coche a mis espaldas y veo que mi auto se choca en el lujoso BMW que estaba correctamente aparcado detrás. En mi euforia por llegar al gym para que se me pasara el atontamiento que llevaba encima, lo dejé pasar, me hice el boludo como perro que volteó la olla, y seguí caminando como si no fuera yo el dueño del coche sin freno de mano.

 

Entré al gimnasio aturdido por la situación y por el sonido de la alarma. Por fin veía de cerca a los que sería mis compañeros. La verdad que todos me saludaron bien; faltaban por llegar algunos pero los que estaban fueron muy simpáticos, comenzando por el Maestro Paco Lopéz, el mejor “prepa” del mundo, con perdón de su discípulo, Juan Trapero… En eso que estaba yo tranquilizándome, entra a los gritos Isma Santos comentando que el nuevo, o sea yo, le había chocado el coche a Herreros. ¡¡¡Mierda!!!, me dije: “No puedo haber comenzado peor”. Los ojos de todos me miraban fijamente y yo me quería meter debajo de alguna mancuerna, pero por suerte a los segundos todos empezaron a reirse con (del) nuevo “indio” que iban a tener de compañero.

 

De esa pretemporada siempre me acuerdo cada vez que empiezo una. Porque hice muchos amigos que conservo hasta hoy y porque era la de mi debut en España. Aunque espero pasar algunas más y poder seguir contándoles algunas de las tantas cosas que pasan en esas primeras semanas.

 

Ahora me voy a descansar que después toca entrenar. No hay tiempo que perder. Todas nuestras mochilas rebosan de ilusiones y lo imprescindible es comenzar bien, para evitar lesiones y para sentirte a gusto en el campo cuanto antes.

 

Salud a todos mis colegas de profesión, ojala que no haya lesiones y como siempre, ¡¡¡que gane el que mejor hizo la pretemporada!!! 

Medalla, orgullo y cojones de Oro - por Lucas Victoriano

El pívot argentino, Román González, grabó con su cámara la entrega de la medalla de bronce en Pekín

Medalla

En este equipo de EE.UU., salvo 3 ó 4 jugadores están todos los mejores del mundo NBA. Sin embargo, más allá de que fueran, de largo, los mejores, se dieron cuenta de que el mundo FIBA va en serio: ganaron y consiguieron sus objetivos: el oro y el respeto del imbatible que tenían antes del Mundial 2002.

 

Aprendieron a jugar más en equipo, atacaron mejor a las defensas zonales (aunque todavía les cuesta…), defendieron con muchísima más intensidad, respetaron al rival y lo estudiaron previamente, lo que hasta ahora no ocurría. Eso sí, todavía no han aprendido a que en el baloncesto FIBA se corre después de botar, y no antes (¡lo de los árbitros fue lamentable!). Tampoco han aprendido todavía a jugar a un ritmo lento. Cuando se les dominan los tiempos son bastantes más vulnerables de lo que parece.

 

Su jugador más representativo ha sido Kobe Bryant, una estrella bajada al mundo real, tal vez por voluntad propia o porque no le quedaba otra que respetarse a sí mismo, a sus compañeros y a los rivales.

 

España les desnudó muchas veces la falta de acoplamiento en la defensa del 5 para 5 y por eso estuvo a punto de arrancarle el oro, lo que hubiese supuesto el fin del reinado americano para siempre.

 

Merecida medalla la yankee: dieron espectáculo y volvieron a ser los mejores, el rival a batir, pero ¡ojo!, también saben que más allá de que España y Argentina (completo, sin tantos tocados) traigan a los mejores, ellos no son el famoso “Dream Team”. Me imagino que no volveremos a ver a equipos estadounidenses con jugadores universitario o profesionales de nivel medio: o van todos los buenos o pierden como hace unos años.

 

Orgullo

Es lo que sienten, merecidamente, los jugadores y los aficionados españoles; le jugaron de igual a igual a los mejores del mundo sin medir fuerzas (tal vez demasiado de igual a igual) y con un Felipe inconmensurable, el estandarte, la imagen de esta selección llamada en algún momento a destronar el poder de los atletas americanos.

 

Aito varió el planteamiento táctico respecto a como jugó España en estos últimos gloriosos años con Pepu. Fue valiente, acomodó a los dos jugadores que más conoce durante el año, con los habituales puntales de años anteriores. Y con defensas zonales asfixiantes cambió en muchas partes del los partidos el ritmo vertiginoso del rival.

 

Sólo queda decir: ¡Felicidades España! Coronando 6 años de logros importantes y sobre todo transmitiendo con su juego, trabajo y talento, que estarán peleando por las medallas por muchos años más.

 

Merecida medalla de plata con tintes de oro.

 

Cojones

Es lo que tiene la Selección Argentina, pero sería injusto justificar un logro tan importante como es la medalla de bronce con sólo este atributo. Se me ocurren muchas cosas, que ya leí, escuche, viví, y me siguen emocionando: la viva imagen es el “Chapu” Nocioni, jugando con una pierna, dejando en la cancha sangre, sudor, lágrimas, la rodilla, la ilusión… con muchos huevos y con el corazón enorme que desparrama en cada acción.

 

Ver a Luis pelear rebotes con gente, toda, más alta que él; a Paolo, siempre juzgado injustamente por su estatura cuando lo que hay que medir es su corazón… A la dosis que viene de fábrica en el ADN argentino hay que sumarle trabajo, compañerismo, inteligencia, voluntad, amor por esta camiseta. El abanderado de los argentinos, el mejor jugador argentino de todos los tiempos, llorando en el vestuario porque la inoportuna lesión le dejaba fuera de la competición… ¡Qué palabra mas grande para un argentino, “competir” y por una medalla olímpica! Esas lágrimas llenas de dolor se convirtieron en el detalle, tal vez, más importante del partido: Lituania jugó contra 6 y no pudo ganar.

 

Disfrutemos este momento, saboreemos los amantes del básquet argentino estos logros, porque tal vez no lo repitamos jamás o tal vez sí... Ya dije que nunca hay que subestimar el corazón de un campeón.

 

Salud amigos, salud compañeros y gracias por seguir haciéndonos soñar.

EE.UU., cambió la película. Yo estuve allí - por Lucas Victoriano

La primera derrota de un "Dream Team" en la historia del baloncesto. ¡Gracias, Argentina!

La película de terror de EEUU comenzó en el Mundial de Indianápolis 2002. Ver ahora el respeto con el que han ido a los Juegos Olímpicos de Pekín los jugadores americanos del norte, me reconforta, por haber participado en su ciclo de aprendizaje de baloncesto mundial.

 

Tengo el honor de haber estado presente en la cancha el día de su primara derrota contra un equipo FIBA, en un Mundial y en su propia casa. Quiero narrarles lo qué sentimos en ese momento histórico y también lo que sintieron ellos.

 

Nosotros sentimos placer, nos divertimos jugando y más viendo que no podían defender nuestro flex offensive, o que no sabían romper con pases nuestra defensa. Eran todas aventuras individuales y casi nunca salieron victoriosos, tampoco, en esa batalla que proponen del 1x1.

 

Ellos sintieron impotencia, debido a su prepotencia. No se dignaron a averiguar nada de nosotros; conocían a Manu, a Pepe Sánchez y al “Colorado” Wolkowisky, por su pasado NBA, pero no sabían como jugaban en EQUIPO, y lo pagaron, perdieron no solo el partido, sino también parte del respeto que les profesábamos todos.

 

Y después España y más tarde Grecia les sacudían en su eterna siesta en la gloria. Se durmieron en el los laureles y lo pagaron. Hoy quieren demostrar que son los mejores jugadores del mundo (nadie lo duda, por cierto) pero tendrían que demostrar que además son el mejor equipo del planeta, lo cual tal vez consigan.

 

Pero que sepan que la situación después de aquel Argentina-EEUU del Mundial de Indianápolis es distinta: se les sigue respetando pero ya no se les teme y lo que antes era participar de su espectáculo cuando te tocaba jugar con ellos, hoy es demostrarles que también el resto del mundo, fuera de su limite geográfico, juega, y muy bien, al baloncesto.

 

Por todo esto recordar esa victoria me hace sentir orgulloso, aunque esta película no esté grabada en Hollywood. Viendo el crecimiento de Argentina y el buen hacer de Lituania y España no hace suponer el final que ellos están esperando, o al menos no tal fácil como ellos lo esperan. Tal vez consigan el oro, repito, pero el guión ya va a ser otro por siempre jamás.

Yo... Lucas Victoriano

Hola a todos aquellos que estén leyendo al servidor. Cada semana intentaré ponerle onda al espacio y así intercambiar ideas y experiencias que desde los 5 años vivo al lado de la pelota, Soy Lucas Victoriano. Tucumano de nacimiento, argentino de corazón y enamorado de España, mi segunda casa. Cuando me pidieron escribir unas líneas en esta pagina no lo dudé. Me gusta leer y exponer mis ideas, pero sobre todo aprender de los demás. Acá lo que yo puedo aportar es todo aquello que fui recogiendo a través de los años de profesional: en Argentina, en Italia y en las distintas ligas españolas en las que todavía tengo la fortuna de jugar.

Últimos comentarios...

  • XAVI

    QUERIDO IDOLO SOS 1 DE ESOS GRANDES Q POR MAS Q QUIERAN NO PASAN DESAPERCIBIDOS JA. BUENO MI HISTORIA ES Q SOY FANATICO DE BASQUET SOY DE SANTA FE Y HUBO VECES Q PARTICIPE DE ALGUNA LIGA DE ACA JA. EN FIN DEJE DE JUGAR Y ME DEDIQUE A OTROS AMORES COMO LA EDUC. FISICA Y LA MUSICA. BUE NO C A Q VIENE ESTO SEGURO Q SENTI NOSTALGIA DE 1 JUGADOR COMO VOS Q ME HIZO VER EL BASQUET DE OTRA MANERA CON LOS OJOS DE JUGAR PARA DIVERTIRSE. QUERIA Q LO SEPAS. DESDE ARGENTINA - SANTA FE T DEJO 1 ABRASO ENORME. NO CAMBIES XAVI FAVRE 5..

  • Caro

    Hola lucas...me encanto lo ke escribiste!!!!!

  • silvega71

    Lucas, me gustó mucho lo que escribis en la página de Manu. Hacía mucho que no tenía noticias Tuyas. Mucha Suerte! Silvia Vega (Planillera Olimpia) Venado Tuerto - Santa Fe - Argentina

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