Alberto Angulo, hermano de Lucio y el mejor tirador de 2 puntos que ha habido en Europa en mucho tiempo

Hassan vende clinex. Hassan está siempre en el semáforo de la plaza de la Constitución. Lo veo todos los días cuando voy a entrenar. Un día le pregunté que cuántos "noes" recibía por cada uno que sí le compraba clinex. No me entendió. Le dije que cuántos clinex vendía. No me entendió. "¿Vendes mucho?", gesticulé. Un "no" escuálido salió de su boca. ¿A cuántas personas ha de ofrecer sus clinex Hassan para que uno le compre?.

 

Suena el teléfono; una voz con marcado acento colombiano se oye al otro extremo:

¿Tiene un minuto, caballero?.

No, gracias, no me interesa.

Me llamo Consuelo y llamaba para ofrecerle nuestro producto, que...

No, no en serio, gracias.

No sé que producto es. No sé si es un timo, una oferta, una oportunidad. Lo que si sé es que no es la primera llamada ni la última que hará Consuelo.

 

Alberto, jugaba al baloncesto. En el pabellón, hacía tablas de tiro y solía engañar a algún amigo para que le recogiera los rebotes. Tiraba en 12 posiciones, 25 tiros en cada uno. A esto hay que sumarle 100 tiros libres. 400 tiros cada día más los que hacía en cada entrenamiento.

 

Hassan, Alberto y Consuelo no se conocen, pero tienen más en común de lo que ellos creen. Se ven por la calle y no se perciben, pero tienen un mismo fondo que hace que cada día se levanten de la cama y encaren el día. Perseverancia.

 

Un día, un conocido de Alberto le paró por la calle y le dijo:

Ya te he visto en la tele metiendo canastas, ¡tú si que tienes suerte!.

Alberto sonrió, asintió y nos marchamos a hacer tiro. Alberto es mi hermano. Hassan y Consuelo son producto de mi imaginación, pero no duden que hay más de los que ustedes piensan. Y tarde o temprano tendrán sus frutos. ¡Ánimo!