Silencio. Habla el maestro. Habla ÉL

Vuelta a los clásicos, el otro día, repanchingado en mi sofá veía el Penya-Unicaja. Descansaba de mi partido del día anterior; buscaba la calma tras la tormenta.

 

En la soledad de mi salón era fácil, no había miles de personas a mi alrededor, no había 10 jugadores más ansiosos por jugar que no por escuchar; no había nadie.

 

La mirada y las palabras de Aíto fueron reveladoras para mí. Este TIEMPO MUERTO que edito en el vídeo adjunto para que puedas verlo, debería enseñarse en los cursos de entrenador.

 

Mostrar tranquilidad sin que la frialdad traslade una distancia insalvable, ni signifique falta de implicación me parece un reto tremendo que Aíto consigue en base a su lenguaje corporal, la profundidad de la mirada y la sencillez de sus argumentos.

 

Más merito tiene aún este momento, congelado, si tenemos en cuenta que vienen de un buen parcial en el marcador (7-0, creo) y salen del tiempo muerto para matar un partido que se les había puesto cuesta arriba.

 

No busques la piedra filosofal de una defensa en zona en este tiempo muerto. Tampoco seas tan cerril de pensar que eso que dice Aíto lo podemos decir cualquiera. ¿Así? No.