Las últimas actuaciones de Rondo en los playoffs le han elevado al Olimpo de las Estrellas en la NBA. ¿Cuánto vale eso?

El cambio de ritmo, de estilo y de velocidad que está experimentando la NBA desde hace unos años parece estar culminando en estos playoffs con las actuaciones de los bases. Si hace unos años para crear una auténtica "fundación" en la NBA era imprescindible tener centímetros y calidad en la pintura, la NBA de hoy demanda bases explosivos y rápidos.

 

El paradigma de las "Twin Towers" de Duncan y Robinson o el dominio de Shaq está dejando paso a un nuevo estilo dominado por "jugones" bajitos que manejan los partidos a su antojo. Los números no engañan y, si Rajon Rondo promedia un triple doble en los playoffs, las actuaciones de Tony Parker, Chauncey Billups o Derrick Rose no se quedan a la zaga.

 

Con este panorama llegará el próximo draft de la NBA. Entre los más de 7 pies de Hasheem Thabeet y un power-forward como Blake Griffin se ha colado Ricky Rubio, un base que, si bien no llega al nivel físico de Parker o Rose, tiene cualidades de sobra para no desentonar allí. Y es precisamente el draft un lugar muy dado a tópicos del corte de "Draft for talent, trade for need" o "los centímetros no se enseñan", tópicos derrumbables como demostró el año pasado Rose al ser elegido con el número 1.

 

¿Qué pasará entonces esa noche en el Madison Garden? Si al talento natural de Ricky Rubio le añadimos el componente de marketing que despierta en Estados Unidos y la locura por los bases que actualmente vive la NBA, no es descartable ver al español siendo el primer jugador que dé la mano a David Stern esa noche.

 

El principal hándicap de Ricky Rubio es el lanzamiento exterior y de media distancia. En los playoffs, Parker ha anotado 3 triples. Rajon Rondo, 2. Y Derrick Rose, ninguno. En la NBA actual, si Ricky Rubio es capaz de mejorar su lanzamiento de 5 metros y consigue la confianza para penetrar en zonas pobladas de centímetros, tendrá mucho camino recorrido...