Yo antes era el alto de casi todo…hasta que me junte con los de mi especie y pasé a ser “normal”. No es fácil ser alto. Es complicado en esta España de “landismo”. Por desgracia esto nos ha perseguido a los altos toda la vida. Por ello he decidido recopilar las cinco frases (más una) que he oído con más frecuencia en mi vida, ordenadas según el lugar de aparición:

1- “Más alto que un pino, más tonto que un pepino”. (Colegio). Esta frase era tan simple, tan nimia, que cuando te la decían te quedabas con cara de Yola Berrocal, sin entender por qué te quedabas tan pillado y sólo se te ocurría decir: “Y tu más”. (¡¿?!)

2- “¿Qué tiempo hace por ahí arriba?”. (De marcha). Cuenta la leyenda que un día se lo preguntaron a un tipo muy alto y desairado. Éste, al escucharlo, se volvió tranquilamente y le escupió diciéndole: “lluvioso”…

3- “Tú te comes un yogurt y te caduca antes de llegar al estomago”. (Familiar). Yo no como yogures; me agrian el carácter... ¡gili…!

4- “¡Co!, zagal, tu pa’ coger higos… (Continuación inequívoca  o contestación) pero a coger zanahorias te gano” (lo de zanahorias es sustituible, tomates, melones…). (Pueblo).La zanahoria…la zanahoria…me la vas a….nrsnrghfgyj…

5- “Si yo tuviera tu altura…”. Esta frase se deja siempre sin acabar. ¿Qué haría que yo no hago? ¿Coger más higos?

Más 1-  “Angulo, por chulo, te van a  dar … (por la rima).” Sé que no tiene que ver con la altura, pero esta frase entra por meritos propios. Un chiste que me persiguió también fue el siguiente.

Estando los soldados en el cuartel, el Cabo los reúne y grita:

-         ¡¡Esta noche la repartición del pollo se hará por apellidos!!

-         ¡¡Señor, si, señor!!

-         ¡¡Baeza, la cabeza!!

-         ¡¡Peruga, la pechuga!!

-         ¡¡Ayala, el ala!!

-         ¡¡Angulo…

-         ¡¡Señor, no me gusta el pollo!!, ¡¡señor!!!

 

Tenemos una broma los jugadores de baloncesto con los pívots (posición más cercana al aro, por lo general, los más altos, de la clase y del equipo). La broma consiste en decir que son más “cortos”, valga la antítesis, intelectualmente. Ahora y aquí, quiero romper una lanza.

 

Los pívots son casi como personas, a veces les hablas y te ponen una cara… como que te entienden. ¡Bais, bais! No se enfaden, que es broma… no te entienden.

 

Para acabar este escrito, después de aclaraciones y chistes, os dejo un sudoku (imagen adjunta).