Pasado, presente y futuro de la generación dorada - por Fabián García
Argentina entró a la consideración mundial el día que, en Indianápolis, logró derrotar por primera vez a un Dream Team
En los últimos años, si algún tema ha sido común a cada charla de básquetbol luego de una cena, es ¿cuánto tiempo más tenemos en el primer nivel internacional con la generación dorada? Pekín, se supone, iba a ser el último con la estructura base que tantos éxitos cosechó en los últimos 7años. Pekín terminó con bronce. ¿Y ahora?
Suelo ser optimista por naturaleza y, si las estadísticas me ayudan, más todavía. Veamos. De los 12 jugadores que participaron para la Argentina en los Juegos Olímpicos, 5 nunca participaron de selecciones nacionales en categorías menores. Y uno, nada menos que Manu Ginóbili, recién se incorporó en una Sub 22. Si, además, contamos a Walter Herrmann, que tampoco jugó en menores, se puede llegar a la conclusión de que, en Argentina, muchas veces la explosión de los talentos es tardía.
Excepciones, claro, hay siempre. Luis Scola fue un crack desde que tenía 12 años. Delfino, desde que uno tenga memoria. Y varios del resto vienen jugando juntos desde categoría cadetes. Pero Prigioni recién empezó a ser considerado en el ámbito europeo con 24 años, y Paolo Quinteros, todavía más tarde. Pero no es todo tan lineal.
Argentina se encontró, por distintas situaciones, con un grupo de jugadores que de pequeños se criaron con el boom de la Liga Nacional. Si a eso le sumamos la apertura de Europa por la ley Bosman, la ecuación cierra perfecta. Buena competencia en menores y salto al gran nivel mundial en la juventud. Así, partieron más de 250 jugadores al extranjero en menos de 3 años.
Ese éxodo fue estupendo para la selección. El roce internacional le dio a las jóvenes promesas la disciplina europea que les faltaba. Empezó a notarse en el Premundial 2001 y explotó en Indianápolis 2002 donde, pese a no ser campeones, esta generación mostró su juego más espectacular de todos los tiempos.
¿Qué pasa ahora? Se está viviendo la otra parte del éxodo. La Liga Nacional local se quedó sin espejos para los más chicos en el día a día, bajó el nivel (aunque en los últimos dos años empezó a crecer de nuevo) y ya no es tan fácil encontrar un lugar en Europa. La oferta del Este es tan amplia que hay que ser bueno en serio para poder conseguir una oportunidad.
¿Cuánto hay de perdido? A no desesperarse. Esta misma camada todavía puede jugar el Mundial 2010 sin problemas y, muchos de ellos, también Londres 2012. Para eso faltan 4 años. Muchos chicos que para ese entonces quizá sean promesas de estrellas, hoy no les conocemos los nombres. Argentina tiene hoy todos los títulos sudamericanos en categorías menores: U15, U17 y U19. Y también es campeón en mayores. Y acaba de coronarse campeón U18 a nivel americano, con la mejor camada de las últimas que han surgido.
Nadie piensa que los podios son algo que hayan llegado para quedarse. Ni siquiera Serbia pudo conseguirlo. Pero tampoco hay que empezar a sufrir por algo que todavía ni siquiera sabemos cómo se va a ir desarrollando. Lo ideal sería aprender a disfrutar el momento (no estamos acostumbrados, es cierto), porque lo importantes es lo que hay hoy. Para hacerse problemas dentro de unos años ya va a haber mucho tiempo.
Recomendar a un amigo




Comentarios 0
Deja tu comentario
Ayuda
Una vez que hayas dejado tu comentario antes de ser publicado será moderado por el equipo de TUBASKET.com, recuerda que solo publicaremos aquellos comentarios que no supongan una falta de respeto o contengan palabras o mensajes malsonantes. Gracias por participar!