Horace Grant, uno de los "intendentes" de Jordan en los gloriosos Chicago Bulls de los 90´s

El 4 de julio se celebra la fiesta de todas las fiestas, la declaración y firma de la independencia de los Estados Unidos de América. La antigua colonia británica tomaba conciencia de territorio autónomo, después de una devastadora contienda militar, y a partir de ese momento sus propios habitantes guiarían su destino sujeto a una leyes constitucionales rígidas, claras, y en cierto sentido adelantadas a su tiempo.

 

Si nos fijamos detenidamente, vemos que incluso el baloncesto profesional tiene relación con aquella insigne fecha, uno de las franquicias más importantes en los más de 60 años de historia de la NBA toma su nombre precisamente de aquel acontecimiento. Los Philadelphia 76ers aprovecharon el lugar en el que tuvo lugar la declaración de Independencia y el año del siglo XVIII testigo del acto para formar un nombre que todos conocen pero que no muchos identifican o saben explicar. Podríamos transferir la costumbre a España y llamar a algún equipo de la capital como "Madrid 1808´s", pero mucho me temo que la costumbre está lejos de arraigar aquí y sería motivo de rechifla general.

 

Volviendo a la fecha en cuestión, jugadores de cierto renombre que hayan nacido en esta fecha (Nacidos el 4 de julio, parafraseando a la famosa película de Oliver Stone que tuvo como protagonista a un demacrado Tom Cruise) no hay demasiados, pero que destacan dos, los cuales además presentan una circunstancia muy poco común en el deporte mundial de alto nivel, nacieron el mismo día, del mismo año (1965), en el mismo lugar (Augusta, Georgia) y con pocos minutos de diferencia. Los gemelos Grant (otra coincidencia más con la historia americana, pero esta vez relativa al nombre del general que condujo a las fuerzas del Norte a la victoria en la Guerra de Secesión, bastantes años después de la Independencia americana) destacaron en el baloncesto universitario y profesional, aunque las diferencias entre ellos, a pesar de la naturaleza intrínseca del origen idéntico, fueron más llamativas que las semejanzas.

 

Horace medía casi 5 cm más que Harvey, pesaba alrededor de 11 Kg más, jugaba en posiciones más interiores, y lo que es más importante, desarrolló una carrera profesional muy meritoria, con 4 anillos de campeón incluidos, al lado de auténticos monstruos de este deporte como Michael Jordan, Shaquille O´Neal o Kobe Bryant. Mientras, Harvey, más liviano, más anotador y menos reboteador, competía en equipos menos importantes, aunque completando temporadas bastante buenas en los Washington Bullets de los primeros 90.

 

Y es que ni siquiera en el destino universitario coincidirían totalmente los dos hermanos Grant, Horace agotaba sus cuatro años en Clemson, mientras Harvey sólo permanecía un año allí, y tras el pertinente año sabático fue transferido a la potente Oklahoma University. donde durante dos años formó parte del gran conjunto "los Sooners" que llegaría a la final de la NCAA en 1988, junto con jugadores de gran nivel como Mookie Blaylock, Stacey King y el tirador Dave Sieger. Harvey puede presumir al menos de haber rozado una gloria colegial que su hermano ni siquiera olió en sus cuatro años en Clemson, pero si en las charlas familiares sale a relucir la trascendencia de una carrera global resumida en triunfos, finales y perdurabilidad, no hay color posible, Horace posee 3 anillos con los Bulls, uno con los Lakers en 2001 y un par de finales perdidas con los Magic y los propios Lakers. Un currículum impresionante para un tipo que no era capaz de ver claramente más allá de un metro de su cara, y que por ello patentó e hizo famosas su gafas marca de la casa. Qué tiempos aquellos.