Aíto-FEB: La realidad supera a la ficción...

Aíto debía ir por la Federación nervioso. Según he leído hoy en un periódico, la gente de la FEB le preguntaba si tenía un acuerdo con el Unicaja y él respondía que no, el muy malandrín. Los federativos, claro, le creían. Había tanta bondad e inocencia en esas escenas que debían ser preciosas.

 

Aíto, maquiavélico, tenía un acuerdo con los de Málaga y se lo ocultó a la cándida Federación. O igual no: simplemente los regentes malagueños vieron la final de los Juegos y, encontrándose sin entrenador entrando en septiembre, se dijeron: “Este tipo es bueno”. Y lo ficharon. Menos mal que apareció, porque a estas alturas sin entrenador y ayudante… Los el Unicaja debían estar cagados, porque la ACB empezaba en cuatro días y se mascaba la tragedia. ¿Se entrenarían los chicos solos? Tantearon a Manolo el del Bombo, pero se negó a dejar su bar en Valencia.

 

Entre medias, avanzaba el verano y el Unicaja no tenía técnico. La prensa decía que Aíto tenía un acuerdo hecho en Málaga. Y el presidente, como Aíto se lo negaba, allá que seguía, en su nube, a sabiendas de que él tenía seleccionador para tres años, que lo había firmado bien firmado.

 

Yo creo que Sáez tenía que haber hecho como Gila, que detuvo a Jack El Destripador con indirectas: “Alguien ha matado a alguien…”, “Alguien es un asesino…”, y el bueno de Jack se vino abajo y confesó. Si los de la FEB hubieran pasado, soslayadamente, por al lado de Costa y García Reneses diciendo “Alguien tiene un acuerdo con alguien…”, “Alguien se va al Unicaja…”, se hubieran derrumbado y la mentira se hubiera destapado. Pero no fue así. Qué lástima.