¿Se volverán a cruzar en los JJ.OO., España y Argentina? Siempre son partidos para el recuerdo...

Bendito problema el que tiene Pepu Hernández. Pero no con JL Sáez, sino con el puesto de base. Porque repasando las últimas convocatorias habría que pensar que llevará tres bases…

 

El genial JM Calderón se ha ganado su lugar con merecimiento. Ahora bien, sus dos acompañantes en las dos últimas convocatorias, Carlos Cabezas y Sergio Rodríguez, tienen serios contendientes para hincarles el diente. En la sala de espera están Raúl López, Ricky Rubio y e incluso Sada, tocando la puerta, olimpicamente.

 

La falta de confianza y sobre todo de minutos importantes que padeció Sergio, lo dejan (hoy por hoy y sin dudar de su enorme talento) un escalón por debajo del grupo de candidatos. En el grupo perseguidor suma muchos puntos la enorme y regular tarea de Raúl, en el líder absoluto de la primera fase de Liga ACB, o el magnifico año de la ya estrella española, Ricky Rubio. Aunque los meritos de Carlos Cabezas, cuando le dejan las lesiones, son suficientes para aferrarse a su lugar en la Selección.

 

Pero si fuera por méritos también deberíamos sumar al incanzable luchador, Víctor Sada, para así dejar a Pepu (y repito su nombre, Pepu…) descartar en solitario y quién sabe si plantearse llevar sólo dos bases, como hace el entrenador, Sergio Hernandez en la Selección Argentina.

 

La campeona olímpica defenderá titulo sin la presencia de su jefe y gran capitán, Pepe Sanchez; muy difícil de sustituir no por falta de preparación de los demás, sino porque fue el timón de los últimos ocho años dorados de la Albiceleste. No cabe dudar de la calidad de Pablo Prigioni y más después de hacer un excelente Preolímpico el verano pasado, pero su suplente en ese torneo, Porta está superando una grave lesión que lo marginó en estos últimos meses y su presencia no es segura, pese a que el entrenador le esperará. En tal caso, las rápidas piernas de Nico Gianella contarán con la oportunidad de su vida para jugar un torneo de tamaña dimensión.

 

Esta es la realidad de dos de las selecciones que sueñan con subirse al podio, junto al candidato máximo, Estados Unidos. Y no terminan ahí las dudas, porque en un equipo nacional los “pequeños problemitas” no sólo atienden a cantidad o calidad de sus jugadores. En España, Marc Gasol no tendrá el mismo papel que años anteriores; más aún si planteamos la incógnita de si irá o no Jorge Garbajosa. O la posibilidad de que a Rudy ya no le agrade tanto la idea de salir del banquillo, después de ser muchas veces titular el año pasado.

 

Porque está comprobado que en todo grupo campeón es necesario tener los roles bien repartidos y marcados, para no crear más problemas que soluciones: muchas veces los 12 mejores jugadores no hacen un equipo, y en eso el máximo candidato a ganar el oro o a luchar por las medallas con Argentina y España, EE.UU. bien vale de ejemplo. Los norteamericanos están confeccionando una plantilla más completa, con estrellas y currantes, y no sólo matadores y espectaculares jugadores. Ya se sabe que sin jugar en equipo es complicado competir con rivales que sí lo hacen y que contraponen el talento individual con el grupal.

 

Al sur de las américas, los roles están más claros. Prigioni toma el mando, con Manu y Delfino alternando como escoltas; con Chapu listo para hacer de 3 en ocasiones y de 4 en otras; en la pintura una dupla de las mejores del mundo, Scola-Oberto. Tal vez las dudas surjan si imaginamos a los suplentes. El del base será importante, ya que Porta y Gianella son jugadores distintos. Deberán ubicarse siempre en la situaciones necesitadas por el colectivo en cada momento. A eso hay que sumarle la segura presencia del tirador más puro que dio Argentina en los últimos tiempos, Paolo Quinteros. Mi compañero en el CAI deberá deberá encontrar un hueco entre Manu y Delfino. Completarían Román Gonzalez, Gabini (la sorpresa) o Juan Gutierrez. Y la plaza de intendencia quedaría en manos de jugadores como Leo Gutiérrez o Fede Kammerich, fieles a su estilo, sabedores de cómo hay que gastárselas en estas grandes citas y siempre dispuestos a ir a todas las convocatorias posibles.

 

Y ahora, haced vuestras quinielas, en las que aparecerán 8 ó 9 fijos y el resto a gusto de cada cual. Luego, cuando el seleccionador decida, a disfrutar y a desear lo mejor a los nuestros. Vaya quien vaya, que lo haga bien y que ayude a su selección a conseguir “El Sueño Olímpico“.