Javier, ¡¡¡mete el micro ahí!!!

La tele es una mentira como un castillo. A veces, no sé muy bien cómo, se filtran comentarios hechos a micro teóricamente cerrado: que si las tetitas que aquella maquilladora, que si Montes no se sabe el nombre de los futbolistas… El efecto Youtube ha agrandado el ritmo de pilladas de este porte, que al final muestran algo más lo que es la verdadera televisión.

 

El caso es que, hace ahora 10 añazos, Ramón Trecet, ecléctico e innovador narrador en tiempos, el tío que hace que hablemos de minutos de la basura, del yo-yo del base o que digamos ‘esplendoroso’, ofreció pública y notoriamente un espectáculo a micro abierto de los que son ciertamente habituales a micro cerrado.

 

El caso es que Carlos Jiménez había metido un canasta desde el medio de la cancha que le daba el partido al Estudiantes contra el Manresa. En la jugada anterior, Joan Creus había clavado un triple desde un lateral que le daba (o eso creía él) el partido a su equipo. A todo el mundo le pareció el tiro dentro de tiempo, pero resulta que las imágenes demostraban meridianamente que el crono se había puesto en marcha tardísimo. Las protestas del Manresa eran más que lógicas, porque era escandaloso.

 

Creus estaba en la mesa de anotadores, dando patadas a todo lo que se movía y montando un cristo importante. Y ahí estaba Javier, diría que de apellido López, al ladito con su micro diciendo “Bueno, bueno, la que se está montando aquí”, como si lo que él tuviera que decir en ese momento fuera importante.

 

Trecet, claro, le mandó meter el micro ahí. Primero sosegadamente, luego no tanto, y al final hecho un toro bravo. La frase quedó para siempre, y me cuentan que a Trecet le hace gracia ver las imágenes.

 

El caso es que Javier López, según me cuenta un amiguete de TVE, denunció a Trecet al comité de empresa y éste tuvo que ir a declarar. Hoy por hoy, al periodista le mentas a Trecet y se le cambia la cara, dicen.

 

Pero también es verdad que López sigue en la tele (creo que ha hecho algún partido de basket y narra habitualmente las carreras de caballos, ésas que incomprensiblemente TVE da sin parar...) y a Trecet el ERE y sus ganas de cambiar de aires se lo llevaron por delante. ¿Cuántos habrá que no metieron el micro ahí y acabaron en la calle? Seguro que decenas. Se lo dirían por línea interna, y lo que ganaron en vergüenza nacional lo perdieron en el INEM.