El Real Madrid hizo una remontada heróica en El Pireo, pero el cansancio le acabó derrotando...

No se le ocurre ni al que asó la manteca. Los dos “marcas deportivas”  más importantes del deporte mundial son las dos únicas de la Euroliga que se juegan el partido del año con apenas 48 horas de descanso. ¡Increíble!

 

Todos los demás, los otros seis equipos clasificados para cuartos, jugaron como muy tarde el sábado. Incluido el TAU, también equipo ACB, y que una vez más ha demostrado ser el más listo de la clase…

 

El Partizan jugó ¡el miércoles pasado! su último partido de la temporada regular de la Liga Adriática (victoria ante el Bosna, 86-75); el CSKA lo hizo el jueves contra el University Ugra, en la Superliga Rusa (86-47). El sábado jugaron el Olympiacos (100-62 frente el AEL); el Panathinaikos (69-76 en la cancha del Aris); el Montepaschi Siena (76-62 contra el Angellico Biella) y el TAU (99-65 a la Penya).

 

Barça y Madrid fueron los dos únicos que jugaron en domingo a mediodía, con la “ley de Murphy” como un hachazo en la cabeza: el Barça disputó en Manresa el partido más largo de su historia (60 minutos con cuatro prórrogas, lo que equivale a jugar medio partido más cuando ya has jugado uno entero…). El Madrid tuvo que remontar 14 puntazos a un gran equipo europeo como el Pamesa (clasificado para la F8 de la Eurocup), y después de exprimir a sus estrellas hasta el bocinazo final, viajecito a Atenas de postre.

 

Si lo que escribo huele a ventajismo, vayamos al futuro… inmediato, claro. Tan inmediato que los dos vuelven a jugar mañana jueves (el Madrid otra vez en Grecia) y luego el Barça ¡sólo día y medio después!, el sábado tarde partido de ACB,  en casa y con morbo: el Unicaja de Aíto… El Real Madrid jugará en Liga el domingo, pero por la mañana y ¡en Canarias! Media vuelta a Europa… y tras un par de días de respiro, otro “partido del año”, porque si no ganan mañana los dos podrían despedirse de Copa de Europa el próximo martes.

 

Me gusta llamarle todavía Copa de Europa, el nombre que mejor describe a la gran competición continental. La culpa de que los dos grandes del deporte español se la jueguen sin descanso se la echan a la televisión. El Barça no deja entrar al Palau a los comentaristas de TV3 y la autonómica contraataca con un “nones” a adelantar al viernes el partido de Manresa.

 

El Madrid gusta tanto las “teles” que cuando no juega en La2, se ve por las autonómicas los domingos por la mañana. ¿De veras compensa antes de una semana tan determinante?, ¿no hay alternativas ni posibilidad de cambio? Es triste ver a los dos buques insignia mediáticos de nuestro basket (nos guste o no arrastran al resto…), con la lengua fuera el día que más frescura, mental y física, exige el guión. Espero que el drama acabe en comedia y todo lo escrito aquí sea, en Berlín, una anécdota.