Se necesita mucho corazón para frenar tanto talento

En el baloncesto las sorpresas existen, claro. En cada torneo de Liga o internacional hay un equipo revelación (podríamos colocar a Croacia en estos Juegos Olímpicos) y algún otro que defrauda (Rusia en Pekín). Sin embargo, la lógica sigue siendo factor fundamental.

 

¿A qué me refiero? A que en la mayoría de las ocasiones, a diferencia del fútbol, el que juega mejor, gana. Y como no hay empate, siempre gana uno. Y es muy difícil que un equipo haya jugado peor que el otro y se lleve el triunfo. Simplemente porque la defensa juega un rol clave, y los equipos que vencen suelen dominar ese rubro.

 

La lógica indica que Estados Unidos es muy superior a España. No porque le haya vencido por 37 puntos en la primera fase, sino porque cualquier aspecto del juego que veamos, es dominado por los americanos. A saber:

 

Talento. No hay siquiera punto de discusión. España debe ser el país más talentoso del mundo FIBA hoy por hoy, pero comparado solamente con Bryant-James-Anthony, ya queda por debajo. No hay equivalencias.

 

Juego de equipo. España se ha caracterizado en los últimos años (sobre todo con esta generación de oro), de mostrar un juego muy dinámico pero, al mismo tiempo, prolijo, de buena defensa, con participación de todos, de muchos y buenos pases. Pues Estados Unidos, en este torneo, ha alcanzado un punto muy alto también en eso. Defienden mejor, rebotean mejor, corren el contraataque como nadie y hasta se pasan el balón. Superiores.

 

Físico. Aquí es donde nunca perdieron el liderazgo. Son los máximos atletas del mundo y quizá por serlo cada vez más es que han perdido bastante capacidad de juego. Creían que con el cuerpo les alcanzaba, y hace poquito tiempo se dieron cuenta que no.

 

Respeto. ¿Alguien se hubiera imaginado hace apenas 2 o 3 años que LeBron James supiera el nombre de Ricky Rubio o de Rudy Fernández? Los NBA conocían (a veces), los nombres de los extranjeros que jugaban en la NBA. Pues hoy, tras el partido, LeBron me nombró de corrido a Pau, Rudy, Ricky, Garbajosa, Navarro, Raúl López y algunos más. No sé si sentirán realmente respeto, pero lo disimulan muy bien.

 

Con todo esto, quiero decir que España puede ganarle a Estados Unidos la final. Sí, puede. Pero para eso deberá lograr desnudar todos los puntos débiles de los americanos, que son pocos, por cierto. Argentina lo tuvo a mal traer una mitad de partido, pero porque los NBA se relajaron cuando Ginóbili salió lesionado. Con él en cancha, fueron una aplanadora.

 

España, además, para ganarles, primero deberá creer que puede. Creo que en el pasado se han visto demasiado intimidados por ellos. El primer paso para vencerlos es bajarlos a tierra, convertirlos en seres humanos y, una vez que se piense que son iguales, no seres superiores, agregarle a esta historia mucho corazón. La presión es sólo de Estados Unidos. España deberá, primero, disfrutar de estar en una final olímpica 24 años después. Y luego, como todos los que se chocaron con este Redeem Team, concretar el milagro.