Fernando Martín, el jugador al que Moncho Monsalve siempre quiso entrenar

10. En pocas palabras, podría describirme la importancia de Antonio Díaz Miguel para el baloncesto español.

Antonio fue la referencia del baloncesto en este país durante su carrera. Se podría establecer un triunvirato de nombres básicos, Antonio, Pedro Ferándiz y Lolo Sáinz. De los tres Antonio era el que se mantenía más actualizado, siempre estaba aprendiendo. Pero le pasaba algo similar a lo que me pasaba a mi, nos sobraba impaciencia.

 

11. ¿A qué jugador le habría encantado entrenar?

De los jugadores del pasado Fernando Martín. De los actuales Felipe Reyes. Posee dos cualidades impagables, el temperamento y el carácter ganador, y además tiene mucho que mejorar aún, a pesar de que ya tiene 28 años. Zan Tabak, Joan Plaza e incluso Randy Knowles han hecho un gran trabajo con él, pero pecando de cierta inmodestia, creo que yo sería capaz de hacerlo mejor jugador incluso de lo que es hoy en día.

 

12. ¿Cual es su equipo NBA favorito de todos los tiempos?

Es complicado elegir, pero creo que me quedaría con dos: los Boston Celtics de los 80 y los Knicks de Bill Bradley, Willis Reed y Walt Frazier, campeones en los primeros 70. Larry Bird y Bill Bradley fueron dos auténticos fenómenos de este deporte, y además con Bradley tuve la suerte de compartir una cancha de baloncesto. Poseía una capacidad de pase y una visión de juego extraordinarias.

 

13. ¿Prefiere la pureza del basket universitario al ultra profesionalismo de la NBA?

Prefiero el baloncesto universitario a la NBA de hoy en día, aunque no quiere decir que siempre haya sido así, repito el concepto NBA de hoy. Hace poco me ha impresionado tremendamente el equipo de North Carolina, campeón de la NCAA.

 

14. Si pudiera elegir uno entre este conjunto de entrenadores míticos, con cual se quedaría. ¿Dean Smith, John Wooden, Bobby Knight o Mike Krzwyzewski?

Muy complicada elección. Yo descartaría el primero al Coach K, creo que está un peldaño por debajo de los otros. Bobby Knight simplemente cambió el baloncesto. Y el baloncesto más impresionante que he visto nunca fue la universidad de North Carolina que vino a Madrid a un par de torneos de Navidad en los 70, a las órdenes de Dean Smith y con Bob McAdoo de estrella. Y Wooden es el mito viviente del basket colegial americano. Por consiguiente, difícil elegir.

 

15. ¿Nunca tuvo posibilidades de recalar en un grande? Léase Madrid, Barcelona o Joventut.

Tuve la oportunidad de ir al Joventut en 1989, pero le dije no a Francesc Cairó, y acabé en el CAI Zaragoza. Me atraía mucho el equipo que se había hecho en Zaragoza en aquella temporada, con los hermanos Arcega, Mark Davis, Alexander Belostenny, etc. Creía que era una plantilla que podía haber llegado a cotas realmente importantes. En el Barcelona fui ayudante de Antoni Serra a principios de los 80, pero nunca se dio el caso de que me convirtiera en el primer entrenador.

 

16. En su etapa como jugador en el Real Madrid consiguió tres Copas de Europa. ¿De cual de ellas guarda mejor recuerdo? ¿En qué año se tuvo la mejor plantilla?

El mejor recuerdo lo guardo de la de 1967, sencillamente porque fue en la que jugué. Clifford Luyk tuvo problemas en la rodilla y pude jugar regularmente. Tuve una gran relación con Miles Aiken.

 

17. ¿Alguna vez se encontró en su carrera a algún extranjero digamos peculiar, o particularmente difícil de llevar?

Definitivamente, Andrei Fetissov, al que dirigí en el Forum de Valladolid. Yo creo que ha sido el único jugador con el que no he sido capaz de conectar y estar cerca en lo personal. Normalmente he tenido una muy buena relación con todos los norteamericanos y por extensión, todos los extranjeros que he dirigido, pero con Fetissov la cosa era diferente, aunque si sirve de consuelo les pasó lo mismo a otros colegas que también le tuvieron a sus órdenes. A Andrei le pasaba lo que a otros jugadores con enormes posibilidades, que el baloncesto no ocupaba la primera posición en la escala de prioridades.

 

18. ¿Cree que su filosofía de baloncesto no casa con los equipos de grandes presupuestos?

Bueno, quizá sea así. De todas maneras, si hay una cosa que me jode bastante en que me llamen maestro.

 

19. En Brasil hay jugadores de enorme talento, Nené, Leandro Barbosa, Splitter, Varejao, Huertas, pero parece desde fuera que les falta motivación o compromiso, una circunstancia que en los tiempos de Oscar era impensable. ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

Es posible, la verdad que para mí supuso un gran desencanto no poder contar por motivos diversos con estos enormes jugadores para el Preolímpico del año 2008. Es lícito pensar de esta forma. Pero para el próximo Torneo de las Américas espero disponer de todos ellos si no hay problemas físicos de última hora. Nuestro gran reto es el Mundial de Turquía en 2010. Brasil, con su equipo completo, es capaz de ganar a cualquier selección mundial, incluida España e incluso Estados Unidos. También puede perder, naturalmente.

 

20. La experiencia de Suiza o Marruecos a priori suponía el descenso a una segunda división del baloncesto. ¿Le sorprendieron gratamente las infraestructuras, nivel deportivo y organizativo de estos países, o al contrario, era peor de lo esperado?

Hombre, a Suiza la subimos a la segunda división del baloncesto europeo en su momento, y en Marruecos conseguimos cosas importantes. Ganamos a Egipto, la primera vez que se conseguía, y con la calidad de atletas que hay, aunque no pasan generalmente de los 2,03 o 2,04, podrían estar cerca de la mayor potencia del baloncesto africano que es Angola. Pero el problema de ambos países, sobre todo Marruecos, es aún la falta de estructuras y de una organización en condiciones.